La Cruz Roja atendió una emergencia por minuto en todo el país en el 2025. El dato dimensiona la demanda que enfrenta la organización humanitaria, en medio de una crisis financiera marcada por cuatro años consecutivos de pérdidas millonarias.
De acuerdo con datos aportados a La Nación por la entidad, durante el año pasado, se realizaron 537.919 intervenciones de emergencia. Esto equivale, en promedio, a una atención cada 58,62 segundos.
La cifra del 2025 representó un fuerte repunte después de tres años consecutivos de descenso en la atención de emergencias.
El periodo comenzó en el 2021 con 526.622 incidentes y, a partir de entonces, la demanda disminuyó de manera paulatina: en el 2022 se contabilizaron 513.777 atenciones, mientras que en el 2023 el registro volvió a bajar, hasta 501.920 casos.
Para el 2024, la tendencia descendente llevó el volumen a su punto más bajo del quinquenio, con 491.595 incidentes. Sin embargo, ese comportamiento cambió drásticamente en el 2025, cuando la cantidad de servicios se disparó hasta superar en más de 46.000 intervenciones el registro del año previo.
El repunte no solo revirtió tres años consecutivos de disminuciones, sino que llevó la demanda al nivel más alto de todo el periodo analizado, incluso por encima de las cifras reportadas en el 2021.

Más llamadas falsas cada año
Entre el 2021 y el 2025, la Cruz Roja registró un aumento sostenido tanto en las llamadas falsas como en el costo que representan para la institución.
El periodo comenzó con 2.156 alertas en el 2021, que generaron un costo de ¢140,14 millones. En el 2022, la cifra subió a 2.623 y el impacto económico alcanzó ¢170,49 millones.
Durante los dos años siguientes, las comunicaciones superaron por primera vez las 3.000: fueron 3.408 en el 2023 y 3.770 en el 2024, con costos de ¢221,52 millones y ¢245,05 millones, respectivamente.
La tendencia alcanzó su máximo en el 2025, cuando se contabilizaron 3.983 llamadas falsas, cuyo costo para la entidad ascendió a ¢258,89 millones.
En términos porcentuales, estas comunicaciones aumentaron un 84,74% entre el 2021 y el 2025, mientras que el costo asociado creció un 84,73%. En conjunto, atenderlas representó un impacto de ¢1.036,09 millones para la Cruz Roja durante esos cinco años.
Walter Fallas, gerente general de la Cruz Roja, explicó a La Nación que entre las llamadas improcedentes hay casos de personas que reportan que un familiar está grave para solicitar una ambulancia, aunque en realidad presenta quebrantos leves, como varios días de resfrío o estornudos.
También se reciben solicitudes ajenas a una emergencia, como pedir que personal de la institución tome la presión a una persona e incluso utilizar las ambulancias como una especie de “servicio de taxi”, pues se reporta una supuesta emergencia para conseguir que la Cruz Roja transporte a una persona hasta un Ebáis donde tiene una cita programada.
El gerente general advirtió de que estas situaciones tienen una consecuencia operativa directa: cuando una unidad se desplaza para atender una llamada falsa o un servicio que no constituye una emergencia, queda temporalmente fuera de disponibilidad para responder a otros incidentes.
Esto puede reducir los recursos disponibles para una comunidad cuando ocurre una emergencia real y una persona requiere atención inmediata.
