María Esther Abissi. 15 septiembre, 2019

Mientras el ritmo de crecimiento del consumo se desacelera, los bancos le apuestan a ofertas en restaurantes y servicios para reactivar el uso de tarjetas de crédito y débito.

La oferta es variada. Las promociones arrancan con descuentos de 5% y 15% y llegan hasta el 50% dependiendo del local comercial y el banco.

El Bac, Banco Nacional, Banco de Costa Rica, Promerica y Scotiabank son algunas de las entidades que activaron promociones especiales durante esta coyuntura.

Dependiendo de la entidad financiera, los descuentos que ofrecen van desde el 5% hasta el 50% del monto regular.
Dependiendo de la entidad financiera, los descuentos que ofrecen van desde el 5% hasta el 50% del monto regular.

El consumo es uno de los sectores más golpeados por la desaceleración económica.

De acuerdo con los datos del Índice Mensual de Actividad Económica, calculado por el Banco Central, el consumo es una de las actividades económicas en recesión.

A julio de este año, el consumo decreció 0,4% en su variación interanual y se observan más de siete meses de decrecimiento.

Según explicó Laura Moreno, vicepresidente de Relaciones Corporativas de Bac Credomatic, la estrategia es parte de los esfuerzos para reactivar el consumo y el crédito.

“La estrategia que tenemos no solo contempla una mejora en las condiciones crediticias del sector productivo, sino promociones en restaurantes con hasta 50% de descuento. Todo esto con el fin de apoyar a los tarjetahabientes, pero también a los empresarios del sector gastronómico”, explicó Moreno.

Las promociones del Bac están disponibles de lunes a jueves, días en los que hay menor flujo de clientes en los restaurantes.

El Banco del Costa Rica, que está mas enfocado en descuentos de servicios de turismo y recreación, explicó que el objetivo de las promociones es apoyar principalmente pequeñas y medianas empresas.

“Las pequeñas empresas pueden ampliar su base de clientes con estas estrategias. Logran visitas de nuevos clientes o de clientes habituales, pero aumentando la frecuencia”, comentó Allan Guillen, gerente de medios de pagos del BCR.

Esta premisa es un hecho que consideran los pequeños negocios, que reciben el mayor flujo de clientes durante los fines de semana.

Nadia Bustamante, socia del restaurante Il Volpino en Barrio Escalante, aseguró que en los últimos días los clientes han llegado a preguntar por las promociones.

“Hemos visto más movimiento de lo usual, sobre todo los primeros días de la semana que es cuando solemos tener menos gente”, explicó la propietaria.

Según Bustamante, las promociones les permiten acceder a una plataforma de clientes más amplia que a la que podrían tener acceso por medio de redes sociales, que es el medio principal por el que promocionan sus servicios.

A pesar de que no es una estrategia nueva, la situación ha hecho que más negocios se vean obligados a ofrecer descuentos.

Para Pedro Soto, propietario de Tsunami Sushi, las alianzas siempre han existido entre los bancos y el comercio. La diferencia, es la coyuntura.

“En este momento en particular, los convenios ayudan a mantener la operación del restaurante en un nivel estable”, admitió Soto, quien aseguró que el alcance de estas promociones varía dependiendo no solo del tipo de publicidad, sino también de la exposición que tenga la entidad financiera.

En el caso del Banco Nacional, la estrategia se centra en apoyar a los clientes del banco que tienen operaciones comerciales. “Nos hemos abocado a buscar alianzas en bienes y servicios cotidianos que los clientes necesariamente tienen seguir adquiriendo. Pretendemos que cuando compre los bienes usando las tarjetas, no tenga que sacrificar su estilo de vida, dadas las condiciones económicas”, explicó Patricia Jara, directora de Comercio Electrónico del Banco Nacional.

Según datos del Banco Central, durante el primer trimestre del año el consumo final de los hogares creció 2,60%, mostrando una ligera recuperación respecto a los trimestres previos. A pesar de esto, la confianza de los consumidores sigue a la baja.

De acuerdo con el Programa Macroeconómico del Banco Central, se espera que el consumo privado crezca 1,6% hacia el cierre del año, 0,8 puntos porcentuales menos de lo previsto a inicios del año.