Desde febrero pasado, la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) tenía conocimiento y discutía cuál era el origen del desfase de ¢1,1 billones detectado en el inventario de medicamentos e insumos durante el proceso de estabilización del nuevo sistema contable ERP-SAP.
En un oficio remitido ese mismo mes a la Dirección Plan de Innovación, encargada de implementar la plataforma de Planificación de Recursos Empresariales (ERP-SAP), la Gerencia de Logística atribuyó la diferencia a errores en los procesos de validación y carga de datos.
Aunque la dependencia reconoció que durante los primeros días posteriores a la salida en vivo del ERP-SAP, entre el 2 y el 5 de junio, se detectaron errores en la migración de datos, sostuvo que estos fueron corregidos de forma inmediata. Además, afirmó que las inconsistencias no se originaron en la información proveniente de los sistemas institucionales, sino en una falla del mecanismo utilizado para transferir los datos.
En ese sentido, la Gerencia de Logística indicó que el problema fue subsanado el mismo 5 de junio, por lo que, a su criterio, el proceso de migración no debió verse afectado.
Así consta en el oficio GL-ALDI-0038-2026, fechado el 7 de febrero y suscrito por Paola Alfaro, directora a. í. de la Dirección de Aprovisionamiento de Bienes y Servicios, y Daniel Monge, jefe del Área de Almacenamiento y Distribución (ALDI). El documento está en poder de La Nación.
“Previo a la entrada en vivo del ERP-SAP, no existe error de registro de datos de productos en consignación, como puede confirmar la Dirección Financiero Contable, donde no consta evidencia de necesidad de ajustes por diferencia de precios en esta categoría”, detalla el oficio.
Sin embargo, esa versión difiere de la expuesta meses después por Héctor Arias Mora, director del Plan de Innovación.
En respuesta a consultas de este medio, el 20 de mayo, el funcionario afirmó vía correo que las anomalías detectadas y corregidas por su dependencia en los precios del inventario no se originaron en el ERP-SAP, sino en registros con sobreprecios que fueron trasladados desde ALDI al nuevo sistema.
La discrepancia entre ambas explicaciones adquiere relevancia en medio de los cuestionamientos planteados por la Gerencia Financiera al Plan de Innovación mediante el oficio GF-DFC-2032-2026, emitido a finales de abril, tras una serie de ajustes contables que redujeron en ¢1,1 billones el valor del inventario entre junio y diciembre de 2025.
A través de dicho oficio, la instancia financiera requirió la documentación que acreditara las facultades y autorizaciones bajo las cuales se realizaron esos movimientos.
Este diario consultó al Plan de Innovación sobre la discrepancia entre lo señalado por la Gerencia de Logística en febrero y la explicación brindada por Arias a finales de mayo. Asimismo, solicitó precisar cuándo comenzó la migración de datos y en qué etapa se produjo la diferencia de precios que derivó en la sobreestimación del inventario.
Al cierre de edición, la consulta se encontraba en trámite.
¿En qué consistieron los ajustes contables?
En el informe remitido por la Gerencia de Logística en febrero pasado se detalla que, durante el cierre contable de junio de 2025 —en el que actualmente trabaja la institución—, se detectó una diferencia de ¢1,1 billones entre el valor registrado del inventario de medicamentos e insumos y sus precios reales.
El sobreprecio identificado afectó 118 líneas del inventario durante el periodo comprendido entre junio y diciembre de 2025, por lo que fue necesario aplicar ajustes para reducir su valor contable.
La modificación más grande se registró en junio, con un reajuste de ¢280.173 millones, seguido por julio con ¢218.640 millones. A partir de agosto, las correcciones mensuales a la baja oscilaron entre ¢122.554 millones y ¢147.427 millones.
Según el oficio GF-DFC-2032-2026, estos movimientos se realizaron en el marco de una estrategia aprobada por la Junta Directiva de la CCSS el 18 de abril de 2026, orientada a regularizar las cuentas vinculadas al periodo de estabilización del sistema ERP-SAP.
Los ajustes fueron ejecutados por la Dirección Plan de Innovación; sin embargo, la Gerencia Financiera cuestionó la documentación que respaldó esas modificaciones y la ausencia de autorización previa por parte de esa instancia.
Errores no vienen del antiguo sistema, según Logística
La Gerencia de Logística señaló en febrero que, antes de la entrada en producción del ERP-SAP en junio de 2025, no existían errores en el registro de productos en consignación ni evidencia de ajustes requeridos por diferencias de precios en esa categoría.
El oficio añade que, durante la etapa de pruebas previa a la salida en vivo, los resultados de las transferencias de datos no fueron satisfactorios, por lo que se solicitó al ALDI, encargado del inventario del almacén central, remitir archivos diarios para registrar los movimientos en el sistema.
En un inicio el proceso se realizó de forma manual y posteriormente se automatizó mediante una herramienta que enviara los ingresos y salidas del Sistema de Gestión de Suministros al ERP-SAP en formatos compatibles.
Pocos días tras la puesta en operación de la plataforma, el 5 de junio, sin embargo, la Gerencia de Logística advirtió que dicha herramienta presentaba una falla que generaba sobreprecios, la cual fue corregida ese mismo día y comunicada al Plan de Innovación, según el documento.
No obstante, la dependencia indica que la corrección no habría sido aplicada correctamente por el Plan de Innovación, por lo que los sobreprecios se mantuvieron y llegaron a inflar el inventario en hasta ¢1,1 billones.
Área encargada del ERP contradice a Logística
Al ser consultado por La Nación sobre el origen de los sobreprecios, Héctor Arias, director del Plan de Innovación, ofreció a finales de mayo una explicación distinta a la consignada en el oficio de febrero.
Según el funcionario, la diferencia se originó en un conjunto de registros de entrada correspondientes a productos adquiridos, cuyos datos fueron trasladados al ERP-SAP mediante archivos certificados que contenían precios superiores a los reales.
““Acorde con lo descrito en un grupo de líneas de movimientos de entrada por productos comprados, fueron remitidos al ERP archivos certificados que contenían precios mayores a los reales.Esta situación generó un registro bajo dichas condiciones de precio y por ende una sobrestimación (no generada por ERP sino del dato fuente)”, explicó Arias.
Oficio ALDI a Plan de Innovación.pdf
