La Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) deberá asumir en el 2027 el financiamiento de más de 18.000 nuevas pensiones del régimen de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM), pese a que el gobierno presupuestó menos recursos de los que la institución estima necesarios para cubrir esas obligaciones.
Según las proyecciones de la Dirección Actuarial y Económica de la Caja, el IVM requería ¢423.850 millones en 2027. Sin embargo, el Ministerio de Hacienda asignó ¢393.920 millones, lo que deja un faltante de ¢29.930 millones para cubrir las pensiones ya otorgadas y las nuevas.
Estas cifras fueron presentadas durante la sesión ordinaria N.° 9613 de la Junta Directiva de la CCSS, celebrada el pasado 24 de setiembre.
Además, la Gerencia de Pensiones de la institución detalló a La Nación que prevé incorporar 18.168 nuevos pensionados al IVM en 2027, con lo que el régimen alcanzaría un total de 427.973 beneficiarios, frente a los 409.805 contabilizados en el 2026.
Pago anual de pensiones en 2027 alcanzaría ¢1,7 billones
Según los cálculos de la CCSS, la incorporación de las nuevas pensiones supondrá un incremento del 2,62% en el pago de los beneficios, cuyo monto promedio es de ¢345.060 mensuales.
A modo de referencia, si las nuevas pensiones tuvieran ese monto promedio, la Caja desembolsaría alrededor de ¢78.122 millones al año únicamente para cubrir esas 18.867 nuevas prestaciones. Al extender el cálculo a la población total de pensionados, el monto alcanzaría un gasto anual de ¢1,7 billones.
Dicho monto está contemplado en la partida de “Prestaciones”, que asciende a ¢1,9 billones, según el documento Régimen de Invalidez, Vejez y Muerte: Justificación de partidas y subpartidas de egresos año 2027, elaborado por la Dirección de Presupuesto de la Gerencia Financiera de la CCSS y enviado a la Contraloría General de la República.
Esta partida contempla el pago anual de las pensiones del régimen, así como ¢147.295 millones correspondientes al aguinaldo de los jubilados.
La brecha entre el monto requerido y el monto asignado el año próximo para pensiones cobra relevancia porque en diciembre del 2025 la CCSS tuvo que recurrir, por primera vez en su historia, a las reservas del IVM para pagar las pensiones, ante la insuficiencia de los recursos destinados al régimen. Estr escenario se adelantó 16 años, pues estaba previsto para el 2041.
A lo anterior se suma el hecho de que, en 2026, la CCSS recibió ¢394.432 millones para el IVM, lo cual significa ¢10.705 millones menos de lo que había proyectado como necesario. Para 2027, la brecha casi se triplicó.
En ese contexto, La Nación consultó a la CCSS cómo prevé financiar las nuevas pensiones y sostener las ya existentes con menos recursos de los requeridos, así como si contempla recurrir nuevamente a las reservas del IVM para cubrir el dinero faltante este y el año entrante. Al cierre de edición, la consulta se encontraba en trámite.
Vejez concentra el mayor crecimiento
El crecimiento del régimen del IVM está marcado principalmente por el aumento de las pensiones por vejez. Entre 2020 y 2027, esta categoría pasará de 165.038 a 258.012 beneficiarios, un incremento proyectado de 92.974 personas, equivalente al 56,3%.
En ese mismo periodo, se estima que las pensiones por muerte aumentarán en 23.372 beneficiarios, al pasar de 85.804 a 109.176, mientras que las de invalidez crecerán en 8.492, al subir de 52.294 a 60.786.
En conjunto, las tres categorías pasarán de 303.136 beneficiarios en 2020 a 427.974 en 2027, un aumento de 41,2%. El peso de las pensiones por vejez también crecerá dentro del régimen, pues pasarán de representar el 54,4% al 60,3% del total.
Además, el incremento previsto entre 2026 y 2027 será mayor que el registrado entre 2025 y 2026. Para el próximo año se proyectan 18.367 nuevos beneficiarios, frente a 17.584 incorporados en el periodo anterior.
