
La Junta Directiva del Banco de Costa Rica (BCR) designó a Clemencia Palomo Leitón como su nueva presidenta sin realizar, de previo, la evaluación de idoneidad necesaria para ocupar ese cargo.
Palomo fue elegida en ese puesto por unanimidad el pasado 6 de julio, según consta en el acta de la sesión ordinaria N.° 31-26 de la junta. En esa misma reunión, la Oficina de Estrategia y Gobierno Corporativo confirmó que las superintendencias financieras solicitan que el estudio individual de idoneidad se realice antes del nombramiento.
Sin embargo, el informe sobre el cumplimiento de requisitos de los nuevos directores se conoció 21 días después de la elección. La Oficina de Estrategia y Gobierno Corporativo presentó los resultados en la sesión N.° 36-26, del 27 de julio del 2026, confirmó a La Nación esa empresa pública.
“En esta sesión (la N.° 36-26), dentro de las atribuciones que la legalidad otorga a la Junta Directiva General, y a partir de las valoraciones técnicas, se justifica la decisión de designarlos en los puestos ya definidos en el máximo órgano de dirección”, explicó por escrito el BCR.
Sin embargo, el BCR se negó a informar si la nueva presidenta bancaria cumple con los requisitos obligatorios dictados en el Acuerdo Conassif 15-22, Reglamento sobre idoneidad y desempeño de los miembros del Órgano de Dirección y de la Alta Gerencia de entidades y empresas supervisadas. Alegó que el banco tiene mecanismos de evaluación interna.
La normativa de idoneidad exige que, para ocupar la presidencia de un órgano de dirección de un banco de carácter sistémico, la persona debe contar con al menos ocho de los últimos diez años de experiencia práctica y profesional en puestos directivos o de alta gerencia.
El 27 de julio, junto a la nueva jerarca, se designó a Fernando Víquez como vicepresidente, quien ya había ocupado el cargo de presidente del Banco.
Clemencia Palomo Leitón fue nombrada por la administración de Laura Fernández para ser parte de la Directiva del BCR hasta el 2034 junto con Christian Enrique Campos Monge y Jean Carlo Calderón Cabrera. Adicionalmente, se eligió de manera interina al exdiputado Jorge Eduardo Sánchez.
Tanto Sánchez como Palomo fueron directivos de la Junta Directiva del Banco Popular en los últimos cuatro años.
Recomendación previa de remoción
La gestión de Sánchez y Palomo en el BP estuvo marcada por una recomendación de removerlos del cargo, de parte de la Superintendencia General de Entidades Financieras (Sugef), a mediados del 2024.
La Sugef concluyó el 30 de julio de ese año que no cumplían con el requisito de experiencia para ocupar el cargo (oficio N.° SGF-2345-2024).
El BCR es el segundo banco más grande de Costa Rica, detrás del Banco Nacional, y está catalogado como una entidad sistémica. En julio pasado, ante la Sugef, registró un activo con un saldo de ¢6,49 billones, mantenía una cartera de crédito con un saldo de ¢3,89 billones y tenía obligaciones con el público por ¢2,40 billones.
BCR alega no se referirá a valoraciones individuales
El Banco de Costa Rica afirmó a este diario que la designación de Clemencia Palomo como presidenta de la entidad se hizo con base en el artículo 35 de la Ley Orgánica del Sistema Bancario Nacional.
La legislación dicta que cada año la Junta Directiva elegirá, por mayoría de votos, a un presidente y vicepresidente, quienes podrán ser reelectos.
“El Banco de Costa Rica cuenta con los mecanismos internos de evaluación y seguimiento establecidos en su marco de Gobierno Corporativo para los miembros de la Junta Directiva. Los resultados y criterios derivados de estos procesos forman parte de información de carácter interno y, por tanto, el Banco no puede referirse públicamente a valoraciones individuales”, indicó la entidad.
El pasado 7 de julio, un día después de ser elegida presidenta (el nombramiento no se había hecho público aún), Palomo aseguró a La Nación que cumplía con los requisitos y con el umbral de idoneidad establecidos en el Acuerdo Conassif 15-22 para ejercer el cargo de directiva del BCR para el que fue nombrada por el Consejo de Gobierno.
“Ese cumplimiento fue precisamente uno de los elementos acreditados durante el proceso público convocado por el Poder Ejecutivo, mediante la presentación de toda la documentación requerida para acreditar mi formación, experiencia y trayectoria profesional, conforme a las exigencias previstas en la normativa vigente”, mencionó en ese momento.
Supervisores piden estudio previo de idoneidad
Durante la sesión de la Junta Directiva del 6 de julio, en la que se ejecutó su nombramiento como presidenta, Palomo consultó a Gabriel Venegas, jefe de la Oficina de Estrategia y Gobierno Corporativo del BCR, si la evaluación de idoneidad debe hacerla solo la entidad o si debe certificarlo también las entidades fiscalizadoras.
Ella hizo alusión al tema cuando se discutía la designación de las juntas directivas de las subsidiarias y los comités corporativos. Sin embargo, solo se refirió a la Superintendencia General de Valores (Sugeval) y la Superintendencia de Pensiones (Supén).
Ella no mencionó a la Sugef, entidad que supervisa al Banco de Costa Rica.
“Respondiendo a su consulta, efectivamente, lo que nos han solicitado es que la evaluación de idoneidad individual se realice, previamente al nombramiento. Cuando nosotros hacemos esa evaluación la entregamos al regulador y en caso de que tengan algún descargo, alguna consulta, se comunican con el área que genera el informe”, dijo Venegas, según el acta.
La presidenta del Banco acotó: “Pero la pregunta es, nosotros nombramos y posteriormente el regulador puede mandarnos sus observaciones, pero no nos limita a que nombremos hasta que el regulador responda ese informe que usted mandó”.
Venegas respondió que sí. No obstante, añadió que cuando la Directiva tiene los candidatos, debe comunicarse con la Oficina de Estrategia y Gobierno Corporativo para realizar el análisis de idoneidad y, con el visto bueno de esta dependencia, se realice el nombramiento.
El funcionario enfatizó que el Banco no está supeditado al visto bueno de las superintendencias.
