La Cruz Roja enfrenta una crisis financiera tras acumular cuatro años consecutivos de pérdidas millonarias. Entre los factores que han contribuido a esta situación figura el déficit prolongado de distintos comités. A junio del 2026, más de la mitad de estas unidades operaban con números rojos.
Según datos suministrados por la organización a La Nación, eran 66 los comités con números rojos, de los 121 total; es decir, el 54,5%.
El mayor saldo negativo correspondía al Sector 3 de Heredia, que atendía San Pablo, San Rafael, Santo Domingo y San Isidro. El saldo negativo ascendía a ¢54,72 millones. Este caso particular se agravó durante el 2026, según explicó a este diario Walter Fallas, gerente general de la Cruz Roja.
En setiembre pasado, la institución decidió reestructurar el sector, que durante más de 10 años se mantuvo en situación crítica, y pasar de un esquema integrado por cuatro comités a dos independientes: Santo Domingo y San Isidro, con San Rafael y San Pablo como recargos territoriales.
En la lista de mayores déficits, seguían los comités de Liberia, Guanacaste, y Metropolitano, en el casco central de San José, con faltantes de ¢50,79 millones y ¢35,95 millones, respectivamente.

Estos datos cobran relevancia ante las pérdidas consecutivas a partir del 2022, las cuales se mantienen este año. Hasta julio anterior, la institución registró resultado negativo de ¢943 millones.
Ante este panorama, el gerente general de la organización señaló que se contempla reducir jornadas y cerrar algunos comités, e incluso suspender ciertos servicios de emergencia, como rescates en montaña y acuáticos, debido al alto costo que conllevan y la imposibilidad de mantenerlos con los ingresos actuales.
No obstante, Fallas aseguró que los cierres no se ejecutarán en lo que resta del 2026, aunque no descartó que la institución deba recurrir a esta medida en años posteriores.

Comités en la GAM sufren el peor impacto financiero
De acuerdo con Fallas, las regiones de San José, Heredia y Alajuela, que forman parte de la Gran Área Metropolitana (GAM), concentran los comités con mayores déficits.
Esto ocurre, explicó, porque gran parte de sus atenciones se realizan localmente, sin recorrer largas distancias. Esta característica limita los ingresos por traslados a hospitales de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), que aporta el 22% de los recursos de la organización y paga según el kilometraje recorrido.
El Comité Metropolitano, por ejemplo, es el más complejo del país, según Fallas. Atiende unos 80 incidentes diarios y es el único que dispone de dos ambulancias de soporte avanzado y un camión de rescate pesado. Pese a atender a cerca de un millón de personas que transitan por San José, el gerente sostuvo que no recibe subsidio de la Municipalidad de San José.
En ese sentido, agregó que solo mantener en funcionamiento un comité básico, con una ambulancia disponible las 24 horas, los 365 días del año, cuesta unos ¢126 millones anuales. Esto incluye el personal requerido permanentemente: un chofer y un socorrista. Aquellos con recursos más avanzados pueden superar este monto.
