
La reducción de la mano de obra joven en la actividad agropecuaria de Costa Rica, confirmada por los datos de la Encuesta Continua de Empleo (ECE), fue analizada por Alfredo Volio Pérez, quien ha estado vinculado al agro como productor agroindustrial y exjerarca del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG).
La última actualización de la ECE, a cargo del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), reveló que la cantidad de personas de 15 a 24 años ocupadas en el sector primario —agricultura, ganadería y pesca— se redujo 35% en los últimos 15 años, con datos al segundo trimestre de 2026.
Productores de diferentes zonas del país confirman esta tendencia, que está siendo atendida mediante la contratación de mano de obra extranjera, principalmente nicaragüense.
Volio indicó que se trata de un fenómeno global, pues los jóvenes muestran cada vez menos interés en incorporarse a las labores del campo y a la producción agropecuaria.
“Es curioso porque hay otra serie de actividades que les han permitido básicamente tener mejores ingresos de una forma, digamos, menos fuerte, menos dura, digamos, en cuanto a labores y eso ha propiciado que muchísimos jóvenes hoy estén más integrados en temas de servicios, de tecnología, de turismo, entre otras”, apuntó.
Para el exjerarca del MAG, la actividad agropecuaria es, sin duda, una de las labores más importantes para la humanidad.
“No importa qué tan avanzado esté en los términos de tecnologías, de información, de inteligencia artificial, de conectividad, hay algo que la humanidad no puede dejar de hacer y es comer”, sentenció Volio.
Destacó que los productores agrícolas del mundo enfrentan el reto de alimentar a una población creciente, mientras afrontan otro factor de peso: la pérdida de áreas agrícolas a pasos agigantados.
Las opciones para los jóvenes
Para el presidente de Upala Agrícola, empresa dedicada a la producción y exportación de piña, los jóvenes perciben que el trabajo en el campo es duro y, posiblemente, no tan bien remunerado como otras actividades.
Sin embargo, aseguró que existe una gran cantidad de áreas de trabajo que pueden incorporarse al agro y que no requieren necesariamente un esfuerzo físico. Entre ellas menciona el uso de maquinaria y equipos más avanzados y eficientes, la agricultura de precisión, los drones y la biotecnología.
“Esas integraciones de tecnología deberían abrirnos los ojos. Debemos de promover mejor estos elementos de forma tal que se pueda hacer más atractivo el escenario para que los jóvenes se integren, generando mejores productos terminados y mayores eficiencias en toda la cadena productiva. Ahí veo enormes posibilidades”, planteó el también ganadero.
Volio, de 66 años, calificó el contexto como complejo, pero insistió en que se deben integrar todos estos elementos para hacer del agro una actividad más atractiva para los jóvenes y lograr que participen en el proceso de producción de alimentos.
También mencionó los cambios en la oferta laboral que generan interés entre las nuevas generaciones.
“Costa Rica es un ejemplo muy claro de que tenemos otras actividades como los servicios en tecnología. Muchachos que están en un call center, o en procesos productivos integrados con tecnologías de información, trabajan unas cuantas horas en aire acondicionado y ganan relativamente bien. Tal vez es una actividad menos demandante que la producción en el campo”, mencionó.
El productor propuso que las entidades de Gobierno relacionadas con los procesos de producción agrícola, las cámaras empresariales y la academia analicen el tema.
“Requerimos más tecnología, más eficiencia, más productividad que conlleve la integración de gente joven en esos procesos. Ahí es donde tenemos ese enorme reto”, concluyó.
