Agro

Autoridades declaran emergencia fitosanitaria nacional para combatir propagación del caracol gigante africano

Medida se mantendrá por un periodo de dos años, a partir de la publicación del decreto y puede ser prorrogable hasta tanto la plaga sea controlada

El color de la concha y el tamaño del caracol gigante africano lo vuelven atractivo a las personas e incluso se conocen casos en otras naciones de su transporte como mascota. Las autoridades piden no hacerlo y reportar casos sospechosos. Foto: Cortesía

La plaga del Achatina fulica, conocido como caracol gigante africano, detectada por primera vez en abril de este 2021, en el cantón de Liberia, ya fue declarada una amenaza para Costa Rica de manera que el Gobierno decretó Estado de Emergencia Fitosanitaria Nacional.

De acuerdo con un comunicado de prensa compartido por el Servicio Fitosanotario del Estado (SFE), la declaratoria tiene el objetivo de evitar que se disemine la plaga y ponga en riesgo al agro nacional, la salud pública y el ambiente.

Paralelo a esta acción, también planteó una declaratoria de emergencia regional al Organismo Internacional Regional de Sanidad Agropecuaria (Oirsa), la cual fue acogida y declaró, también, emergencia regional, la semana pasada, según afirmó Fernando Araya, director del SFE.

El estado de emergencia fitosanitaria se mantendrá por un periodo de dos años, a partir de la publicación del decreto y puede ser prorrogable hasta tanto la plaga sea controlada.

La plaga, que se alimenta del follaje de todo tipo de cultivos y es considerada una amenaza muy fuerte para la agricultura, está localizada actualmente en la comunidad de Curubandé, Guanacaste.

El Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) indicó que es necesario integrar y definir las responsabilidades y funciones de las entidades públicas competentes para brindar una solución acorde con la magnitud de la situación, por la amenaza que representa.

“Con las acciones realizadas a la fecha, hemos logrado contener al molusco en un área específica en Curubandé. No obstante, por los riesgos y para disponer de mayor alcance y capacidad, se hace necesario declarar emergencia nacional y regional”, agregó Araya.

Autoridades del SFE indicaron a La Nación, en abril pasado, que este molusco pudo llegar a Costa Rica por medio del transporte de personas y posiblemente vía terrestre o aérea, incluso de manera premeditada.

Su color de marrón rojizo a café, con bandas alternas de color crema que se aclaran en la punta de la concha, además de su tamaño, que puede llegar a los 15 centímetros, resulta atractivo para las personas.

Además del riesgo económico que representa, es peligroso para la salud humana pues los especialistas del SFE recordaron que estas especies son vectores, es decir, transmiten enfermedades. Por esa razón, también se solicita a la población no tocarlos con las manos.

Ante la sospecha de su presencia, se debe avisar a las autoridades fitosanitarias, a los teléfonos 2549-3555 o 2549-3635; o bien vía correo electrónico con grodriguez@sfe.go.cr o lvasquez@sfe.go.cr

Impacto regional

Entre los países del Oirsa, la plaga se ha reportado solamente en República Dominicana y, recientemente, en Costa Rica. Es por eso que la emergencia regional declarada permitirá sumar esfuerzos para evitar su dispersión.

Los objetivos del plan regional son de erradicación para el caso de Costa Rica; de confinamiento en el caso de República Dominicana y de prevención para el resto de los países.

Tras la declaratoria de emergencia regional, el Oirsa ha destinado fondos disponibles de la Reserva de Emergencia Regional, en una primera fase, para la prevención, detección, control, contención, dispersión y erradicación del caracol gigante africano en los países de la región.

Las autoridades instan a las instituciones públicas o privadas, autónomas o semiautónomas a prestar todo tipo de colaboración al SFE para atender esta emergencia fitosanitaria.

Andrea Hidalgo

Andrea Hidalgo

Periodista de la sección de Finanzas y Negocios de El Financiero. Licenciada en Periodismo Social. Excolaboradora del proyecto #NoComaCuento de La Nación.