El Comercio/ GDA. 7 diciembre, 2019
Leonardo DiCaprio con el presidente Obama. Durante dos años, el actor ha cruzado el planeta en su papel de mensajero de la paz de la ONU sobre el cambio climático. La película, 'Antes que sea tarde', producida por Brett Ratner y Martin Scorsese, sigue ese viaje para encontrar los puntos de crisis y las soluciones a esta amenaza existencial para la especie humana. (foto: © 2016 RatPac Documentary Films, LLC y Greenhour Corporation, Inc.)
Leonardo DiCaprio con el presidente Obama. Durante dos años, el actor ha cruzado el planeta en su papel de mensajero de la paz de la ONU sobre el cambio climático. La película, 'Antes que sea tarde', producida por Brett Ratner y Martin Scorsese, sigue ese viaje para encontrar los puntos de crisis y las soluciones a esta amenaza existencial para la especie humana. (foto: © 2016 RatPac Documentary Films, LLC y Greenhour Corporation, Inc.)

Paisajes espectaculares, naturaleza viva, lugares exóticos, costumbres singulares: desde Tarzán de los monos o King Kong, el cine ha hecho foco sobre el medio ambiente. Y más aún en forma de documental, capturando la relación entre el hombre y su entorno, defendiendo sus valores culturales y ahora, ante la emergencia planetaria, como militante activo en la lucha por el equilibrio ecológico.

Pródiga en películas que denuncian los desastres ambientales, la cinematografía última prefiere incidir directamente en la crisis climática global, que, según los científicos, ha llegado a extremos inimaginables: inclusive si se cumplen los compromisos del Acuerdo de París, la temperatura media del planeta subiría 3,2 °C, siendo el límite 1,5. Lo cual, en resumen, significa que el impacto destructivo a estas alturas ya sería inevitable.

En un planeta Tierra en su punto de no retorno –solo cinco países del G-20 han firmado el acuerdo de cero emisiones–, la semana pasada se inauguró la Conferencia de la ONU sobre el Cambio Climático (COP 25). Los actores, ahí reunidos, aseguran, en su mayoría que hemos alterado las conexiones cruciales para la existencia de la vida y de lo que hagamos ahora mismo dependerá nuestra subsistencia como especie. Y allí está el cine, otra vez, para advertir la emergencia.

A continuación, una serie de producciones cinematográficas, para ver en estos días o reservarlas para los días de descanso venideros.

Chasing Ice (2012)

Veinticuatro cámaras desplegadas en el hemisferio norte –desde el Parque Nacional Glacier, en Montana, hasta Alaska, Groenlandia e Islandia– tomaron fotos durante cuatro años para demostrar la reducción drástica y los cambios a gran escala del hielo en los glaciares.

James Balog, aclamado fotógrafo de National Geographic, participa en este documental que hace un muestreo de los núcleos de hielo y crea un sofisticado sistema para que las cámaras tomen fotos una vez por hora a pesar de los vientos huracanados y a 40° bajo cero.

Antes que sea tarde (2015)

“Queríamos crear una película que diera a las personas un sentido de urgencia para resolver este problema. Abordamos la cuestión de un impuesto sobre el carbono, por ejemplo, que no he visto en muchos documentales”, dijo Leonardo DiCaprio, actor, mensajero de paz de las Naciones Unidas para el cambio climático y protagonista de este documental en el que viaja por el mundo investigando las consecuencias del calentamiento global y conversa con Elon Musk, el papa Francisco, Barack Obama y Ban Ki-moon acerca de las medidas para revertirlo.

La banda sonora –compuesta por Gustavo Santaolalla, Trent Reznor, Atticus Ross y los escoceses de Mogwai– es de alta calidad, según los críticos.

Serie 'Nuestro planeta' de Netflix. Fotografía: Netflix para La Nación
Serie 'Nuestro planeta' de Netflix. Fotografía: Netflix para La Nación
Una verdad muy incómoda: Ahora o nunca (2017)

“Hoy debería hacer 21 grados, pero hace un frío espantoso. Tanto hablar del calentamiento global, ¿dónde está? ¡Lo necesitamos!”, vocifera el presidente Donald Trump en perfecta oposición a los postulados de Al Gore, el exvicepresidente de Estados Unidos indoblegable en su tarea de concientizar a los ciudadanos del mundo sobre el calentamiento global.

En esta secuela de Una verdad muy incómoda, el doblemente oscarizado filme que estrenó en el 2006, Gore enfatiza que el grito de la naturaleza es más profundo y contundente que el de los opositores. Y desde la pantalla de Paramount persuade a los líderes mundiales para invertir en energía renovable.

En busca del coral (2018)

Richard Vevers es un publicista que dejó su trabajo para literalmente sumergirse en ese universo fascinante y casi extraterrestre que compone el ecosistema subacuático: los arrecifes de coral. Después de enterarse del peligro que corren estas estructuras subacuáticas, reúne a un grupo de camarógrafos y biólogos para dar cuenta de la decoloración de dichas especies, que están desapareciendo a un ritmo descontrolado.

Nuestro planeta (2019)

Uno de los documentales de ecología más potentes de todos los tiempos se inicia con un largo paneo de la costa peruana sobre los millones de aves que se congregan para aparearse y, muy de mañana, despegan desde sus colonias para pescar en uno de los mares más ricos del planeta.

Una tormenta de cormoranes y piqueros sobre cardúmenes de anchoveta ofrecen un espectacular bombardeo a lo largo de la corriente de Humboldt, ese río oceánico que corre de sur a norte arrastrando el plancton nutricio.

“Mundos congelados”, “Las selvas”, “Aguas costeras”, “Desde los desiertos a las praderas”, “Alta mar”, “Agua dulce” y “Los bosques” completan la primera temporada, todo un caleidoscopio que hace foco en el milagro de la vida y crea conciencia hacia la adopción de modelos compatibles con el crecimiento dentro de los límites que soporta nuestro planeta.