Ivannia Varela. 21 enero

Costa Rica no escapa de los efectos del cambio climático y, de continuar la tendencia, para el 2080 muchas partes del territorio nacional lucirán dramáticamente distintas: en algunos casos, inundadas por la elevación del nivel del mar y en otras, casi desérticas, debido a las altas temperaturas.

A petición del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), el Centro de Tecnología y Artes Visuales (Cetav) proyectó, al año 2080, algunos sitios reconocidos por los costarricenses, por ejemplo Arenal, Caldera, Limón y la Hacienda Santa Rosa.

ARENAL

Según Kifah Sasa, Oficial de Desarrollo Sostenible y resiliencia del PNUD, para elaborar los artes, se tomó el 2080 como base, debido a las proyecciones nada alentadoras del Instituto Meteorológico Nacional.

CALDERA

¿Qué se puede hacer para revertir la situación? “Esto es una emergencia climática. O cambiamos en la próxima década o perecerémos”, enfatizó Sasa.

Aseguró que así de drástica es la situación y por eso, los costarricenses deben tener más ambición climática.

LIMÓN

“Hay quienes piensan que por ser un país pequeño, o por solo aportar una ínfima parte de las emisiones totales del planeta, nuestra contribución es minúscula. Al contrario, países como Costa Rica, con matrices energéticas renovables, tienen desafíos menos complejos que los demás. Si nosotros no somos capaces de cambiar nuestro consumo de combustibles fósiles en el sector transporte, o de reducir emisiones agropecuarias usando menos agroquímicos y evitando deforestación, es difícil pensar que los demás lo harán.” agregó.

SANTA ROSA