
Un equipo internacional de científicos observó un cambio sin precedentes en un agujero negro supermasivo a 10.000 millones de años luz de la Tierra. El objeto se atenuó hasta alcanzar aproximadamente una vigésima parte de su brillo anterior en tan solo dos décadas.
Este hallazgo cuestiona las teorías astronómicas actuales. Los especialistas consideraban que estas fases de actividad duraban millones de años. Sin embargo, la transformación ocurrió en un intervalo extraordinariamente corto a escala cósmica.
El estudio contó con la participación de investigadores del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) y del Gran Telescopio Canarias (GTC). Tomoki Morokuma, investigador del Instituto Tecnológico de Chiba en Japón, lideró el trabajo. El experto comparó el fenómeno con un motor potente que se queda sin combustible de forma repentina.
Morokuma señaló que existen pruebas sólidas sobre una reducción muy rápida en el flujo de gas que alimenta al objeto. Esta interrupción en el suministro de materia hacia el centro de la galaxia provocó que el sistema se atenuara de forma drástica.
Evidencia del disco de acreción
Los científicos utilizaron datos de luz óptica, infrarroja, radio y rayos X para descartar otras causas. El oscurecimiento no fue producto del polvo espacial ni de cambios en los chorros de emisión. Las mediciones indicaron que el disco de acreción se debilitó significativamente.
El equipo estimó que la velocidad de la materia hacia el agujero negro disminuyó hasta 50 veces en pocos años. Nieves Castro Rodríguez, astrónoma del GTC, explicó que los datos infrarrojos confirmaron el desvanecimiento de todo el motor central y no solo de una sección.
El descubrimiento requirió comparar observaciones realizadas durante varias décadas. Josefa Becerra González, investigadora del IAC, afirmó que la cooperación entre observatorios permitió captar este fenómeno que de otro modo pasaría desapercibido.
José Acosta Pulido, también del IAC, resaltó que antes la ciencia pensaba que estos objetos cambiaban solo en escalas de tiempo muy largas. No obstante, este caso sugiere que algunos agujeros negros alternan entre estados activos y tranquilos en periodos breves.
