
Un equipo que estudia la Formación Durupınar, cerca del monte Ararat, en Turquía, sostiene que bajo esta elevación con forma de embarcación podrían encontrarse restos del Arca de Noé, descrita en el relato bíblico del diluvio universal.
Según publicó el medio británico Daily Mail, los investigadores afirman que los estudios realizados en el lugar aportan indicios de que el montículo podría no corresponder únicamente a una formación geológica natural.
Los análisis con radar detectaron capas estructurales, líneas rectas, intersecciones en ángulo recto y espacios con forma de cavidad a diferentes profundidades. El equipo también realizó perforaciones en el terreno.
Andrew Jones, fundador de Noah’s Ark Scans, aseguró al Daily Mail que los radares y las perforaciones no permitieron constatar la presencia de piedra caliza o de una roca madre sólida debajo de la formación.
“Esto destruye la teoría de que el yacimiento sea un bloque sólido de piedra caliza moldeado en forma de barco por los glaciares y la erosión tras su descenso por la ladera de la montaña, y también refuta la teoría de que se trate de roca madre alrededor de la cual fluyó el lodo para formar dicha figura”, afirmó Jones.
El investigador, quien estudió la zona durante 30 años, sostiene que los restos podrían corresponder a la embarcación del relato bíblico.
“Creo firmemente que la Formación Durupınar representa los restos enterrados del Arca de Noé”, declaró Jones. También describió los últimos escaneos como una “nueva e irrefutable línea de evidencia”.
La Formación Durupınar mide cerca de 150 metros de longitud. Los investigadores señalan que sus dimensiones coinciden con las descripciones contenidas en textos antiguos.
Lauren Witzke, directora de marketing y recaudación de fondos de Noah’s Ark Scans, indicó al Daily Mail que la parte superior de la formación presenta deterioro.
“La capa superior, la más expuesta, se está descomponiendo, y el lodo endurecido que recubre los bordes de la embarcación es básicamente lo único que la mantiene unida. Es muy frágil, como cabría esperar de madera de 4.300 años de antigüedad. Pero bajo la superficie, las dos capas inferiores parecen estar intactas, y creemos haber encontrado un lecho de madera petrificada”, afirmó Witzke.
Los investigadores sitúan los rastros encontrados en el período Calcolítico, también denominado Edad del Cobre. Además, señalaron la presencia de arcilla en la zona de alta montaña.
La Biblia relata un diluvio universal y señala que Dios encargó a Noé construir un arca para resguardar animales ante la inundación. La posible relación entre ese relato y la Formación Durupınar es objeto de investigación.
La elevación ha llamado la atención por su forma de embarcación. Arqueólogos de diferentes partes del mundo comenzaron a investigar su origen durante este siglo.
Las conclusiones sobre su origen no son compartidas por la mayoría de especialistas. Según el material publicado, la mayoría de geólogos y arqueólogos considera que Durupınar es una formación natural.
Los investigadores vinculados con la búsqueda del Arca de Noé sostienen, por su parte, que las nuevas lecturas de radar, las muestras obtenidas mediante perforaciones y la cerámica localizada en las cercanías justifican continuar las investigaciones.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
