
Una tortuga marina monitoreada durante 37 años reapareció para desovar en el litoral norte de Espírito Santo, en Brasil. El registro lo divulgó el Instituto Chico Mendes de Conservación de la Biodiversidad brasileño (ICMBio). El caso marca el seguimiento reproductivo más largo documentado en el país.
La hembra pertenece a la especie tortuga cabezuda. Fue marcada por primera vez en 1988. Volvió a ser registrada en diciembre del 2025. Con ello se convirtió en la tortuga más longeva en actividad reproductiva documentada en Brasil.
El monitoreo forma parte del trabajo del Centro Tamar y el Proyecto Tamar. Los equipos recorren cientos de kilómetros de playa cada año. Su labor incluye vigilar hembras, proteger nidos y observar la eclosión de crías.
La tortuga fue localizada en la playa de Povoação, en Espírito Santo. Desde su marcaje, los equipos la reencontraron en siete ocasiones. Siempre desovó en la misma región. El proyecto destacó que estos registros permiten estudiar la longevidad reproductiva y la supervivencia. También indicó que, por su edad, la hembra podría compartir área de desove con descendientes de nuevas generaciones.
En Brasil, la temporada de desove inicia en setiembre. Se extiende hasta marzo o abril según la especie y la zona.
Las áreas principales de desove de la tortuga-cabezuda se ubican en el norte de Bahía, el norte de Espírito Santo y el norte de Río de Janeiro. Esta especie y la tortuga-oliva concentran la mayor cantidad de nidos.
La tortuga de cuero se reproduce sobre todo en Espírito Santo y en Piauí. La tortuga de carey se concentra en el noreste. Ambas figuran entre las más amenazadas. La tortuga verde cambió su categoría a casi amenazada. De las siete especies de tortugas marinas del mundo, cinco desovan en Brasil.
Las acciones de conservación iniciaron a finales de la década de 1970. El ICMBio asumió la coordinación en 2007 junto con el Proyecto Tamar. Las autoridades destacaron que el trabajo sostenido y el apoyo de comunidades costeras resultan claves para reducir presiones sobre las especies.
A pesar de avances, persisten amenazas. La contaminación por plásticos afecta la alimentación de estos animales. La pesca incidental también representa un riesgo. Sin embargo, medidas como el uso del Dispositivo Excluidor de Tortugas (TED) ayudaron a disminuir capturas accidentales.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
