
Los tiburones del Caribe muestran rastros de drogas ilícitas y medicamentos en su organismo. Un estudio científico detectó cocaína, cafeína y analgésicos en especies que habitan cerca de la isla Eleuthera, en Bahamas. La investigación alertó sobre un nuevo impacto humano en ecosistemas marinos.
El hallazgo surge tras un antecedente en Brasil. En 2024, científicos identificaron cocaína en músculos de 13 tiburones de hocico fino en la costa de Río de Janeiro. Ahora, el mismo equipo encontró evidencia similar en el Caribe, con presencia adicional de otras sustancias.
Entre las especies afectadas destacan el tiburón nodriza y el tiburón de arrecife del Caribe. Ambos presentaron sangre contaminada con múltiples drogas al mismo tiempo. Además, un tiburón limón juvenil mostró restos de cocaína en menor cantidad.
Los investigadores señalaron que la contaminación en sangre refleja exposición reciente. Las drogas permanecen más tiempo en los músculos. Por esa razón, los resultados no reducen la preocupación sobre el impacto en la fauna marina.
El estudio se publicó en mayo en la revista Environmental Pollution. El documento expuso que la urbanización acelerada, el turismo y el manejo inadecuado de desechos influyen en este fenómeno.
Para el análisis, los científicos recolectaron muestras de 85 tiburones a unos 6 kilómetros de la costa. En 28 de ellos detectaron sustancias como cafeína, paracetamol y diclofenaco.
Los autores indicaron que este caso representa el primer registro de compuestos emergentes en tiburones de Bahamas. También señalaron la necesidad urgente de atender la contaminación marina en zonas que se consideraban poco alteradas.
La investigación también abordó las posibles fuentes de contaminación. La científica Natascha Wosnick explicó que las corrientes marinas pueden transportar residuos desde sistemas de alcantarillado. Sin embargo, señaló que los desechos humanos de buzos figuran como una causa probable en la zona.
Los tiburones pueden ingerir estas sustancias al investigar residuos en el agua. Esto expone a los animales a cambios en su organismo. Aunque aún no existe certeza sobre los efectos, los científicos plantearon posibles alteraciones en el comportamiento.
El estudio también cuestionó la percepción de Bahamas como un entorno intacto. La evidencia mostró señales de contaminación química marina que podrían estar subestimadas. Los investigadores indicaron que más estudios podrían revelar una magnitud mayor del problema.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
