
La calidad del sueño se posiciona como un factor clave para entender el envejecimiento del cerebro. Un estudio publicado este marzo en la revista JAMA Network Open determinó que cuando la “edad cerebral” supera la edad biológica, el riesgo de desarrollar demencia aumenta de forma significativa.
La investigación indicó que un incremento de 10 años en la edad cerebral se asocia con un aumento cercano al 40% en la probabilidad de padecer enfermedades neurodegenerativas.
El análisis se extendió entre 3,5 y 17 años. Los científicos utilizaron un modelo de machine learning que integró 13 características de las ondas cerebrales obtenidas mediante electroencefalogramas durante el sueño. La muestra incluyó a cerca de 7.000 personas sanas con edades entre 40 y 94 años. Con el paso del tiempo, 1.000 participantes desarrollaron algún tipo de demencia.
La llamada edad cerebral se calcula a partir de la actividad del cerebro durante el sueño. Según Yue Leng, de la Universidad de California en San Francisco, esta actividad ofrece una ventana medible sobre cómo envejece el cerebro.
Ondas cerebrales aportan nuevas pistas
El estudio identificó que el análisis detallado de los patrones de ondas cerebrales durante el sueño permite detectar información que los métodos tradicionales no logran captar. Investigaciones previas no encontraron vínculos sólidos entre el sueño y el riesgo de demencia con métricas convencionales.
En este caso, los científicos consideraron la complejidad de la fisiología del sueño. Reconocieron que diversos patrones de EEG influyen en el envejecimiento cerebral y cumplen funciones relevantes para la memoria y la salud cognitiva.
Uno de los hallazgos más llamativos se relaciona con la curtosis, que corresponde a picos repentinos en las señales del EEG. Este patrón se asoció con un menor riesgo de demencia.
Evaluación temprana sin procedimientos invasivos
Los investigadores señalaron que las señales de EEG durante el sueño se pueden obtener sin métodos invasivos. Esto abre la posibilidad de identificar de forma temprana la edad cerebral y detectar riesgos en entornos no clínicos.
Este enfoque permitiría iniciar tratamientos con mayor anticipación y mejorar el seguimiento de la salud cerebral.
Mejorar el sueño podría influir en el cerebro
El estudio también planteó que la mejora en la calidad del sueño podría incidir en el envejecimiento del cerebro. Otras investigaciones evidenciaron que tratar trastornos del sueño modifica los patrones de las ondas cerebrales.
Haoqi Sun, del Beth Israel Deaconess Medical Center, indicó que no existe una solución única para mejorar la salud cerebral. Sin embargo, explicó que una mejor gestión del cuerpo, como reducir el índice de masa corporal y aumentar la actividad física, puede disminuir la probabilidad de apnea y generar impacto positivo.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
