
La sandía, una de las frutas más consumidas por su frescura y sabor, representa un riesgo específico para un grupo de personas. Investigaciones científicas señalaron que su ingesta puede desencadenar fuertes dolores de cabeza en quienes presentan predisposición a la migraña, por lo que especialistas aconsejaron evitarla en estos casos.
Un estudio publicado en 2021 examinó el efecto de distintos alimentos vegetales en 3.935 personas con migraña y 1.163 con cefalea tensional. El análisis determinó que cerca del 40% de los pacientes con migraña reportaron episodios de dolor tras consumir ciertos vegetales. La sandía destacó como uno de los principales desencadenantes, ya que provocó crisis en el 29,5% de los casos, una cifra superior a la de otras frutas como el maracuyá (3,73%), la naranja (2,01%) y la piña (1,52%).
Estos resultados coincidieron con un estudio de casos y controles de 2023, divulgado por Psychology Today. La investigación incluyó a 38 personas con migraña y 38 sin antecedentes del trastorno. El informe mostró que el 24% de los participantes con migraña desarrollaron dolor de cabeza aproximadamente dos horas después de consumir sandía.
El análisis también detectó un aumento de nitritos en ambos grupos tras la ingesta de la fruta. Aunque este compuesto se asocia con infecciones urinarias, los especialistas explicaron que su vínculo con la migraña responde a otros mecanismos biológicos relacionados con la inflamación y la circulación sanguínea.
Los expertos indicaron que los alimentos capaces de detonar migrañas suelen generar inflamación, vasodilatación de las arterias meníngeas y alteraciones en el metabolismo de la glucosa. Estos procesos contribuyen al desarrollo de los síntomas característicos de este trastorno neurológico.
En el caso de la sandía, los investigadores señalaron la presencia de compuestos bioactivos como carotenoides, polifenoles y, especialmente, la citrulina. Esta sustancia se transforma en arginina, la cual participa en la producción de óxido nítrico, un potente vasodilatador. La dilatación de las arterias meníngeas se relaciona directamente con la aparición de migrañas en personas susceptibles.
Pese a estos riesgos, los especialistas aclararon que la sandía aporta beneficios nutricionales a la población general. La fruta contiene 91% de agua, lo que favorece la hidratación y ayuda a prevenir dolores de cabeza asociados con la deshidratación. Además, aporta carbohidratos, proteínas, grasas, fibra, potasio y vitaminas A y B.
Para quienes no presentan predisposición a la migraña, la citrulina actúa como antioxidante, mejora la circulación y contribuye a reducir la fatiga. Por esta razón, la sandía mantiene su valor dentro de una dieta balanceada.
Los nutricionistas recordaron que esta fruta se puede consumir sola como colación, incorporarse en ensaladas, jugos o incluso en preparaciones saladas como gazpachos y salsas. Su alto contenido de agua y antioxidantes la convierte en una opción práctica para el consumo diario en personas sin riesgo.
Ante la dificultad de identificar con precisión los desencadenantes individuales de la migraña, los especialistas recomendaron llevar un registro diario de alimentos. Este método permite anotar lo que se consume y los episodios de dolor para detectar patrones personales y prevenir futuras crisis.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
