
El acoso sexual contra psicólogas mediante falsas consultas se repite con un patrón claro. Profesionales denuncian llamadas y sesiones virtuales en las que hombres simulan buscar ayuda. Luego introducen contenido sexual explícito o actos inapropiados.
La brasileña Caroline Januário, psicóloga y sexóloga, relató que recibió una llamada que parecía habitual. En pocos minutos detectó el engaño. El interlocutor describió un supuesto problema emocional. Después introdujo detalles sexuales explícitos mientras se masturbaba. La especialista explicó que estos hombres apelan a la empatía profesional para obligar la atención.
La psicóloga indicó que este tipo de situaciones no fue aislado. En 2022 enfrentó un episodio similar. En ese momento no identificó el hecho como acoso. Luego comprendió su naturaleza con apoyo profesional.
Un patrón que se repite entre profesionales
Las especialistas coinciden en un modo de operación recurrente. El contacto inicia por teléfono. El agresor insiste en una videollamada. Expone una situación urgente. Conforme avanza la conversación, introduce contenido sexual.
Januário explicó que los pacientes reales con problemas sexuales muestran dificultad para hablar. En cambio, en estos casos no existe inhibición.
La psicoanalista Andrea Calheiro recibió un contacto a través de su consultorio. Detectó señales extrañas. Solicitó un formulario previo. El contenido incluyó descripciones explícitas de actos sexuales y del cuerpo. La profesional concluyó que no existía una solicitud de ayuda real y bloqueó al contacto.
Clases invadidas y exposición a contenido ilegal
El problema también afecta espacios académicos. Calheiro dirige un instituto en Estados Unidos. Reportó que dos clases fueron invadidas por hombres. Estos mostraron pornografía e hicieron referencias a abuso infantil.
La situación obligó a modificar la estructura de las clases. La especialista señaló que algunas personas no buscan atención. Intentan invadir espacios y reproducir violencia.
Casos en sesiones virtuales y redes sociales
La psicóloga Carolina Botelho vivió un episodio al inicio de su carrera. Un hombre solicitó una sesión urgente en línea. Durante la consulta, ella detectó que el paciente se masturbaba frente a la cámara. El sujeto alegó falta de control en espacios públicos.
La profesional terminó la sesión de inmediato. Posteriormente expresó sensación de impotencia tras lo ocurrido.
Otra psicoanalista relató que sufrió acoso tras promocionar contenido en redes sociales. Recibió llamadas de video en la madrugada y fotografías de genitales. Ajustó la segmentación de sus publicaciones, pero señaló que el problema persiste.
El entorno digital facilita el acceso
Las profesionales advierten que el auge de la atención psicológica en línea facilita estas conductas. Según Januário, existen grupos donde se comparten contactos de psicólogas. Esto permite acceso directo a quienes atienden de forma virtual.
Tras publicar su experiencia en Instagram, la especialista recibió numerosos testimonios. Psicólogas, profesoras y esteticistas reportaron situaciones similares. Concluyó que el problema es más amplio de lo que pensaba.
Factores estructurales y vulnerabilidad
Januário afirmó que el fenómeno responde a una dinámica estructural de dominación. Indicó que algunos hombres se sienten con libertad para invadir espacios de mujeres.
Añadió que la psicología, al ser una profesión orientada al cuidado, puede ser percibida como un espacio disponible. Esto genera una idea errónea de acceso permanente.
En el caso de las sexólogas, se suma la sexualización del rol profesional. La especialista señaló que el problema no depende de la imagen o la vestimenta. Se relaciona con la dificultad social para aceptar que una mujer hable sobre sexualidad.
Medidas de protección
Tras los incidentes, algunas profesionales aplicaron cambios en sus protocolos. Evitan atender llamadas de números desconocidos. Solicitan identificación previa antes de agendar citas. En casos sospechosos, derivan a colegas hombres.
En el ámbito legal, recomiendan acudir a instancias especializadas para denunciar. También proponen que los colegios profesionales desarrollen mecanismos de protección específicos.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
