Salud

OPS: ‘No se puede ignorar el amplio impacto de la pandemia en niños y adolescentes’

Más de 1,9 millones de menores han enfermado en 2021 en el continente americano; especialistas recuerdan que, aunque sus síntomas por lo general son leves, no están exentos de complicaciones

Los niños y adolescentes también sufren los daños de la covid-19 y por esta razón hay que tomar acciones para protegerlos, advirtió este miércoles la Organización Panamericana de la Salud (OPS).

Si bien esta población presenta menores síntomas, en los últimos meses se han visto más casos de gravedad en diferentes países.

Carissa Etienne, directora de la OPS, sostuvo que, en lo que va de 2021, más de 1,9 millones de menores de edad se han contagiado.

“Cuando los niños se infectan tienden a presentar síntomas moderados o ninguno, pero pueden presentar enfermedad grave. Al igual que sucede con los adultos, quienes tienen mayores enfermedades crónicas u obesidad, son más propensos a requerir un hospital”, manifestó la jerarca.

“Dejémoslo en claro: los niños y adolescentes también se enfrentan a un riesgo cuando se infectan de covid-19. No se puede ignorar el amplio impacto de la pandemia en niños y adolescentes″, agregó.

Etienne señaló que entre más joven es el paciente, menor será su probabilidad de tener síntomas y de infectar, pero conforme se acercan a la adolescencia y avanzan en ella, sus manifestaciones y riesgo de contagio pueden ser mayores.

Además, conforme ha aumentado la vacunación en los adultos, son más los niños y adolescentes que se infectan, se complican y fallecen.

En cuanto a la variante delta, aún se requiere estudiar si es más agresiva en los menores. De momento, se considera que esta ataca más a las personas que no están vacunadas, y los menores de 12 años son un blanco más fácil, dado que aún no hay vacuna disponible para ellos.

Ciro Ugarte, director de Emergencias en Salud de la OPS, aseguró que los contagios no solo se dan en los centros educativos, también en actividades familiares y comunitarias.

“Hay factores que tienen que ver con la comunidad, con el niño y con el mismo virus. Por eso es tan importante tomar medidas, como el uso de mascarillas, el distanciamiento y tener la ventilación adecuada. Todo esto sigue minimizando el riesgo de contagio”, afirmó Ugarte.

Etienne y Ugarte son enfáticos en que los menores que manifiestan síntomas deben realizarse la prueba y aislarse, y, de confirmarse positivo, se debe vigilar su evolución.

“Aunque las hospitalizaciones son muy raras, no podemos permitir que un niño llegue tarde al hospital, por eso se les debe dar seguimiento”, insistió Ugarte.

Aún sin vacunas para la niñez

Las personas de 12 a 17 años pueden ser inoculadas con el biológico de Pfizer, único que cuenta con autorización de uso de emergencia para esta población.

Sin embargo, quienes tienen 11 años o menos se quedan sin opciones, pues aún ni las agencias reguladoras o ni la Organización Mundial de la Salud (OMS) han dado un aval de uso de emergencia para esta población.

Las compañías Pfizer y Moderna ya solicitaron sus permisos, pero aún no han sido otorgados. En el caso de la Agencia de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés), se pidieron más datos de la investigación para ser analizados.

“Se tiene que revisar de manera muy cuidadosa las informaciones que presentan los productores para analizarlas y así asegurar que son vacunas que se pueden utilizar en este grupo”, recalcó Jarbas Barbosa, subdirector de la OPS.

“En este momento, mientras no estén esos datos, nosotros no lo recomendamos”, añadió.

Sin embargo, Chile y El Salvador ya autorizaron inmunizar a los menores de cinco años en adelante y en Cuba el aval es para mayores de 2 años.

“Es una decisión de cada país, nosotros no podemos comentar sobre la decisión de ese país porque no conocemos los datos que revisaron esos países”, dijo Barbosa.

Para los especialistas, la mejor forma de proteger a los menores a través de las vacunas, es si todos los adultos que conviven con ellos las reciben.

La prioridad de los países sigue siendo proteger a los adultos mayores y personas con más factores de riesgo, quienes tienen más probabilidades de complicarse.

En Costa Rica

Los datos en nuestro país también muestran cómo las complicaciones derivadas de la covid-19 son cada vez más frecuentes en los niños.

Desde el pasado 6 de setiembre, el Hospital Nacional de Niños (HNN) solicitó a los centros hospitalarios regionales y periféricos crear sus unidades covid-19 pediátricas para atender los casos leves y moderados ahí.

Ante la falta de espacio, el HNN solo recibirá a los más graves.

“Tuvimos que dar la voz de alerta a los otros hospitales porque estamos llenos. Antes, todos los chiquitos venían para acá, habíamos podido asumirlos a todos; ahora se quedarán en los hospitales cercanos a su casa y vendrán aquí en caso de mayor gravedad”, explicó en una entrevista anterior Olga Arguedas Arguedas, directora del HNN.

Arguedas subrayó que en todos los hospitales del país hay equipos de pediatría que están capacitados para enfrentar esta enfermedad y tratar a todos los niños que no requieran de UCI.

Esta red de pediatría a nivel nacional también permitirá que cuando los menores en UCI estén más estables puedan regresar a su hospital. De esta forma, el HNN podrá disponer de sus camas para nuevos ingresos y el menor estará más cerca de su casa, lo que da ventajas a la familia.

Desde marzo de 2020, en el país se han confirmado 50.266 niños y adolescentes infectados. Se han registrado 19 fallecidos.

Irene Rodríguez

Irene Rodríguez

Periodista en la sección El País. Máster en Salud Pública con Énfasis en Gerencia de la Salud en la Universidad de Costa Rica. Ganó el Premio Nacional de Periodismo Científico del Conicit 2013-2014, el premio Health Systems Global 2018 y la mención honorífica al Premio Nacional de Periodismo de Ciencia, Tecnología e Innovación 2017-2018.