Salud

Muertes prematuras causadas por covid-19 quitaron a ticos 86.723 años de vida

Estudio determinó que personas de entre 20 y 50 años y de entre 50 y 64 años fueron quienes tuvieron más años de vida potencialmente perdidos en los primeros dos años de pandemia

Durante los dos primeros años de pandemia, las muertes relacionadas con las complicaciones de covid-19 hicieron perder a la población costarricense 86.723 años de vida.

Esta variable se llama años de vida potencialmente perdidos y es una de las formas de evaluar el impacto de la mortalidad de una enfermedad o condición en determinada población o lugar.

Si nos basáramos únicamente en la edad de las personas (y no en otros factores de salud), ¿cuánto tiempo más habría vivido cada uno de los fallecidos?

La Universidad Hispanoamericana (UH) realizó un análisis sobre esta variable y así llegó a esta conclusión: 86.723 años. Estudio abarcó las 8.037 muertes registradas desde el inicio de la pandemia hasta el pasado 5 de marzo del 2022, según los datos disponibles en el Ministerio de Salud.

Los años de vida potencialmente perdidos indican cuántos años se perdieron en función de las muertes prematuras.

¿Cuándo se considera una muerte prematura? El epidemiólogo Ronald Evans, coordinador del análisis, dijo a La Nación que cada investigador determina la edad a partir de la cual una muerte se considera prematura, pero en este caso el equipo la estableció en 76 años.

Una muerte antes de esa edad es prematura. Usualmente, a nivel internacional, estos datos se trazan con una meta a los 75 años, pero como la esperanza de vida al nacer es mayor en Costa Rica, se optó por “subir” un año más.

“Si lo hubiéramos calculado con base en la esperanza de vida al nacer en Costa Rica, que es mayor, hubiéramos visto más años de vida perdidos. Sin embargo, no lo hicimos, porque esto no nos hubiera permitido una comparación internacional; son pocos los países que cuentan con una esperanza de vida como la nuestra”, explicó Evans.

Entonces, el dato sobre los 86.723 años de vida perdidos se obtuvo al sumar los años no vividos de 1.141 fallecidos que no pudieron llegar a los 76 años. Es decir, alguien que muriera a los 85 años como consecuencia de covid-19, no sumó datos para esta variable.

¿Quiénes han sufrido más los años de vida perdidos? El análisis de la UH midió este factor según grupos quinquenales de edad. Así se tiene que de los 86.723 años perdidos, 12.733 (14,68% de total) corresponden a personas que al momento de fallecer tenían entre 55 y 59 años.

Cada una de estas personas tenía, al menos, una expectativa de 17 años más por vivir al momento de su muerte, por lo que cada una de ellas añade más al indicador nacional.

A este segmento le siguen las personas de 50 a 54 años con 12.672 años perdidos (14,61%), seguidos por el grupo de 60 a 64 años con 10.668 años (12,30%).

En otras palabras, los 36.073 años potencialmente perdidos en los tres grupos de edad entre los 50 y los 64 años representan el 41,6% de todos los años perdidos.

Hay otro grupo de vital importancia. Si se suman los seis grupos quinquenales entre los 20 y los 50 años, estos suman 38.651 años potencialmente perdidos, el 44,57% del total. Estas son personas en plena edad productiva.

“Estos datos demuestran que el virus lesionó a personas que estaban en la plenitud de su edad, lo que desmitifica que es una enfermedad que afecta a ciudadanos de la tercera edad”, señala el reporte.

Otros 9.146 años perdidos (el 10,55%) corresponden a personas de 65 años y más. En este grupo, aunque tiene mayor cantidad de fallecidos, cada individuo implica menor pérdida de años de vida y por ello su componente es menor.

El menor impacto, pero por las razones opuestas, fueron los 2.853 años de vida potencialmente perdidos en el grupo de menores de 20 años. Representan el 3,3% de los años. Esto es así porque aunque cada fallecimiento presenta más años de vida perdidos, los decesos son escasos y por esto el indicador resulta bajo.

La forma de calcular el impacto de la mortalidad no solo se basa en decir cuántas personas murieron de determinada enfermedad.

Sin embargo, para comprender mejor el impacto de otras variables, es bueno revisar los datos más básicos. A la tarde del pasado jueves 10 de marzo, se confirmaban 8.149 personas que murieron como consecuencia de la covid-19 en los últimos dos años

Estas personas representan el 0,99% de los contagios registrados en Costa Rica desde el inicio de la pandemia. A esto se le conoce como letalidad. Este número ha bajado con la ola de ómicron, por ejemplo, en marzo de 2021 este era del 1,37%.

La letalidad también bajó si se toma en cuenta solo lo visto durante el 2022. Según datos del Ministerio de Salud, entre el 1,° de enero y el 10 de marzo se reportaron 248.520 casos nuevos y 556 fallecimientos, para una letalidad del 0,22%.

Irene Rodríguez

Irene Rodríguez

Periodista en la sección El País. Máster en Salud Pública con Énfasis en Gerencia de la Salud en la Universidad de Costa Rica. Ganó el Premio Nacional de Periodismo Científico del Conicit 2013-2014, el premio Health Systems Global 2018 y la mención honorífica al Premio Nacional de Periodismo de Ciencia, Tecnología e Innovación 2017-2018.

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