Irene Rodríguez. 14 noviembre
Carlos José Rumbos Escalona y María Andreina Trías Hernández son los padres de Carlos Eduardo, José Ignacio y Sebastián Andrés, quienes nacieron de forma prematura en mayo pasado en el Hospital San Juan de Dios. Fotografía: Carlos González
Carlos José Rumbos Escalona y María Andreina Trías Hernández son los padres de Carlos Eduardo, José Ignacio y Sebastián Andrés, quienes nacieron de forma prematura en mayo pasado en el Hospital San Juan de Dios. Fotografía: Carlos González

Los trillizos Carlos Eduardo, José Ignacio y Sebastián Andrés Rumbos Trías nacieron el 23 mayo pasado en el Hospital San Juan de Dios. Tenían 33 semanas y cuatro días de gestación.

“Me dijeron que querían sostener el embarazo lo más posible, pero llegó un momento en el que uno de los bebés estaba quedándose atrás y se programó una cesárea. Yo sabía que lo más posible era que fueran prematuros porque casi todos los bebés de partos múltiples lo son, pero, la verdad fue un embarazo muy sano, no tuve complicaciones, y los niños solo estuvieron un día en cuidados intensivos y no necesitaron terapia respiratoria, solo ganar peso, porque todos pesaron menos de dos kilos”, comentó María Andreína Trías, madre de los menores.

También fue poco el tiempo de hospitalización que requirieron. José Ignacio, el segundo en nacer, estuvo 17 días, Carlos 19 y Sebastián 25 días.

Este fue un embarazo múltiple muy poco tradicional. La pareja no se sometió a tratamientos de fertilidad y ninguno de ellos tenía historia familiar de partos múltiples. Aún más: José Ignacio y Sebastián son gemelos idénticos y Carlos no. Esto quiere decir que dos óvulos se fecundaron y crearon dos sacos fetales y, además, uno de estos óvulos se dividió en dos, dando origen a los gemelos idénticos.

“Nos enteramos de que era un embarazo gemelar en el primer ultrasonido, y, al llegar al segundo, nos dijeron ‘esperen, aquí hay tres corazones’”, recordó esta vecina de Santa Ana.

Ella indica que las atenciones que recibieron los menores fueron “ideales”, pues cada uno de ellos tenía un equipo de neonatología a su cargo que los cuidó desde el momento de la cesárea.

Nacer antes de tiempo
Los trillizos estuvieron hospitalizados menos de un mes en la sección de Neonatología del Hospital San Juan de Dios. Fotografía: Carlos González
Los trillizos estuvieron hospitalizados menos de un mes en la sección de Neonatología del Hospital San Juan de Dios. Fotografía: Carlos González

Cada 15 de noviembre se conmemora el Día Mundial del Prematuro. Un niño se considera prematuro cuando nace antes de las 37 semanas de gestación (un embarazo a término tiene 40 semanas).

No son pocos quienes enfrentan esta condición. La Organización Mundial de la Salud (OMS) habla de que al año nacen antes de tiempo 15 millones de niños (más del 10% de los nacimientos totales).

De ellos, cerca de un millón muere por complicaciones referentes a su baja edad gestacional.

En Costa Rica, datos de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) confirman que, por año, nacen cerca de 5.000 bebés antes de cumplir las 37 semanas de gestación, lo que representa cerca del 12% de los nacimientos.

En los partos gemelares el 50% nace en forma prematura, y, cuando son más bebés, usualmente todos tienen esta característica de nacer antes de tiempo.

Celebración

Este viernes, diferentes hospitales costarricenses celebrarán el Día Mundial del Prematuro. Los trillizos Rumbos Trías lo harán en el Hospital San Juan de Dios, lugar que los vio nacer.

El Hospital México, por su parte, lo festejará con una carrera de gateo. Pequeños de entre seis y 14 meses, que han dejado atrás los días de lucha diaria por sobrevivir, serán el centro de atención en esta fiesta.

Según indicó el centro médico en un comunicado de prensa, el evento es coordinado por la enfermera Marta Miller. Ella recalca que objetivo de la carrera es subrayar la importancia que tiene el gateo en el desarrollo físico y cognitivo de los niños y niñas en general, pero aún más en los que nacen en condición de prematuridad.

El gateo conecta los hemisferios cerebrales, desarrolla el patrón cruzado que tiene que ver con la función neurológica, la cual hace posible el desplazamiento corporal en equilibrio del cuerpo humano. Para gatear el bebé requiere de una coordinación de brazos y piernas, incidiendo en el área motriz, intelectual y emocional, esto a su vez favorecerá el desarrollo de las cualidades táctiles, olfativas y visuales.