
Muchas personas invierten grandes sumas de dinero en productos para combatir el frizz, la resequedad o las puntas abiertas. Sin embargo, especialistas en cuidado capilar señalan que un detalle cotidiano puede marcar una gran diferencia: la temperatura del agua durante el lavado del cabello.
Peluqueros y estilistas coinciden en que el agua demasiado caliente puede debilitar la fibra capilar con el tiempo. Por esta razón recomiendan un método sencillo. El proceso consiste en lavar el cabello con agua tibia y terminar con un enjuague de agua fría. Esta combinación ayuda a mejorar el brillo y puede prolongar la sensación de limpieza.
La temperatura del agua influye en el efecto de los productos
El peluquero Antonio Breu, conocido en redes sociales como @soyantonioabreu, explicó en un video que el agua caliente facilita la acción de los productos capilares durante el lavado.
El especialista indicó que el calor favorece que el champú, la mascarilla o el acondicionador penetren mejor mientras se realiza el masaje en el cuero cabelludo. Sin embargo, advirtió que las temperaturas muy altas pueden resecar el cabello con el uso frecuente.
Por esta razón recomendó utilizar agua tibia durante el lavado. Esta temperatura activa los productos sin provocar daños en la fibra capilar.
Al finalizar, el experto sugirió aplicar agua fría en el último enjuague. Este paso contribuye a cerrar la cutícula del cabello. También favorece el brillo y ayuda a que el cabello permanezca limpio durante más tiempo.
El equilibrio entre agua tibia y fría
La estilista Inma Botella, de la peluquería Sucre Estilismo en Elche, coincidió con esta recomendación. En su cuenta de Instagram @sucreestilismo explicó que el equilibrio entre temperaturas resulta clave para mantener el cabello saludable.
La especialista señaló que los extremos de temperatura no resultan beneficiosos para el cabello. Según explicó, el agua tibia permite eliminar con mayor facilidad los residuos de productos o grasa.
En cambio, el agua fría aplicada al final del lavado estimula el cuero cabelludo y ayuda a cerrar los poros, lo que mejora el brillo del cabello.
El rango de temperatura recomendado
Algunos profesionales incluso sugieren rangos específicos de temperatura para obtener mejores resultados.
El peluquero Ramón Santiago, identificado en redes sociales como @ramonsantiago_peluqueros, recomendó mantener el agua entre 30 y 40 °C durante el lavado del cabello.
Esta temperatura permite limpiar el cabello sin causar daños. Después del lavado aconsejó realizar un enjuague final con agua fría entre 10 y 20 °C.
De acuerdo con el especialista, este contraste de temperaturas sella la cutícula, aporta brillo y reduce el frizz.
Cómo lavar el cabello después de teñirse
La temperatura del agua también influye cuando el cabello fue sometido a procesos de coloración. Los químicos utilizados en los tintes pueden dejar la fibra capilar más sensible.
El colorista Córdoba Fran Gámez, conocido en Internet como @frangamezpeluquero, explicó que en estos casos conviene evitar el agua muy caliente.
El experto indicó que el calor abre la cutícula del cabello. Este proceso facilita que el pigmento del tinte se pierda con mayor rapidez.
Por esta razón recomendó utilizar agua fría o tibia al lavar el cabello teñido. El agua fría ayuda a sellar la cutícula y a retener mejor el color. Además, mejora el brillo del cabello.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La información fue investigada y seleccionada por un periodista y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
