
Los frutos secos ganaron protagonismo entre cardiólogos por su impacto en la salud cardiovascular. Especialistas señalaron que su consumo regular favorece indicadores como la presión arterial, el colesterol y el peso corporal.
El corazón mantiene una actividad constante. Este órgano late cerca de 100.000 veces al día. Su función exige hábitos sostenidos en el tiempo. La alimentación figura como un pilar clave para su adecuado funcionamiento.
Diversas investigaciones respaldaron estos beneficios. La Fundación Española del Corazón indicó que incluir frutos secos en la dieta mejora factores de riesgo cardiovascular. Entre ellos, destacan el control del colesterol y la presión arterial.
Un estudio de la Universidad Estatal de Luisiana, publicado en el Journal of the American College of Nutrition, analizó a más de 13.000 adultos. Los resultados mostraron que quienes consumían frutos secos registraron menor índice de masa corporal. También presentaron reducción en la circunferencia de la cintura. Se observó presión arterial más baja. Además, hubo menor riesgo de síndrome metabólico y disminución del colesterol LDL.
¿Cuáles frutos secos recomiendan los especialistas?
Los expertos destacaron varios tipos de frutos secos por sus propiedades nutricionales. Entre ellos figuran:
- Almendras
- Nueces
- Pistachos
- Avellanas
- Nueces de Brasil
- Castañas
- Macadamias
- Piñones
- Pecanas
Estos alimentos aportan grasas saludables, fibra, proteínas y antioxidantes. También contienen minerales esenciales que favorecen el sistema cardiovascular.
Cantidad y forma de consumo
Los especialistas recomendaron moderación en el consumo. Indicaron ingerir entre tres y siete porciones por semana. Cada porción debe rondar entre 20 y 30 gramos.
Se aconsejó elegir presentaciones naturales. Es decir, crudas o tostadas, sin sal. También sugirieron evitar productos ultraprocesados o con azúcar añadida.
Cómo incluirlos en la dieta diaria
Los frutos secos pueden incorporarse con facilidad en la alimentación cotidiana. Se pueden agregar en el desayuno junto a cereales o yogur. También funcionan como complemento en ensaladas. Otra opción es consumirlos como snack entre comidas.
Advertencias y casos especiales
Los especialistas advirtieron que no se trata de un alimento milagroso. Su efecto depende de una dieta equilibrada. Recomendaron acompañarlos con frutas, verduras, legumbres y fibra. También señalaron la importancia de reducir sal, azúcares y grasas saturadas.
Indicaron que cualquier cambio en la alimentación debe adaptarse a cada persona. Recomendaron consultar con un profesional de salud antes de modificar hábitos.
Algunas personas deben evitar o limitar su consumo. Entre ellas figuran quienes presentan alergias a frutos secos. También quienes siguen dietas hipocalóricas. Se incluyen personas con hipertensión si consumen versiones saladas. Además, pacientes con enfermedades renales deben tener precaución por su contenido de potasio y fósforo.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
