Irene Rodríguez. 19 febrero
La población no debe descuidar las medidas preventivas como uso de mascarilla y distanciamiento. En lugares abiertos, existe menos riesgo de contagio. Fotografía: Rafael Pacheco
La población no debe descuidar las medidas preventivas como uso de mascarilla y distanciamiento. En lugares abiertos, existe menos riesgo de contagio. Fotografía: Rafael Pacheco

“Estamos viviendo la paradójica situación de reducción en el número de casos diarios al mismo tiempo que tenemos un aumento en la tasa de contagio”.

Así, el demógrafo y especialista en salud pública Luis Rosero Bixby, del Centro Centroamericano de Población de la Universidad de Costa Rica (CCP-UCR), resumió la situación que vive el país con los contagios de covid-19.

¿Cómo es esto posible? Para eso debemos entender cómo funciona la tasa de contagio de la enfermedad.

Este indicador, también llamado tasa R, nos dice a cuántas personas infectaría, en promedio, cada portador del virus SARS-CoV-2, causante de la covid-19. Según la Universidad Hispanoamericana, esta semana está en 0,9, según el CCP-UCR, está en 0,89.

Esto quiere decir que cada grupo de 100 personas le contagiaría el virus a 90 personas en el caso del índice de la Hispanoamericana y a 89 en el caso del CCP-UCR.

Lo ideal es que este índice sea menor a 1, ya que esto es señal de que el ritmo de casos nuevos va hacia la baja. Esta es la quinta semana consecutiva en la que este valor está por debajo de 1.

Si el índice fuera superior a 1, la evolución de la enfermedad tendrá mayor velocidad. Con una tasa en 1 la infección se mantendría constante.

En las escalas de ambos institutos de investigación sigue por debajo de 1, pero este valor ha subido en los últimos días. El indicador del CCP-UCR pasó de 0,8 a 0,89 en las últimas dos semanas.

Sin embargo, como este número se mantiene por debajo de 1 los casos continúan a la baja.

En sencillo: un paso de 0,8 a 0,89 igual nos dice que la cantidad de casos nuevos decrece, solo que hoy lo hace a un ritmo más lento que hace dos semanas.

“La mala noticia es su aumento de 11% con respecto a la estimación correspondiente a fin de enero (R = 0,8)”, manifiesta el informe del CCP-UCR difundido la tarde este viernes.

“La buena noticia es que el país aún se encuentra en territorio favorable de R bastante por debajo de la unidad, indicador de que cada nueva generación de contagios es menos numerosa que la anterior. Más precisamente, la R=0,89 indica una reducción de 11% de una generación a otra de contagios”, cita el documento.

Posibles razones

Para Rosero, no hay una única razón que explique este comportamiento, sin embargo, sí hay hipótesis. Este indicador es muy volátil porque depende de las dinámicas de movimiento de las personas, por lo que pueden darse cambios notorios en cualquier momento.

“Parece que se están disipando algunas de las condiciones que llevaron a la caída de la tasa de contagios en enero, como restricciones a la circulación y reunión, menor actividad económica propia de la época y conductas cautelosas de la población”, subraya el especialista.

“Parece también que el ascenso continuará en los próximos días e incluso podría acelerarse con el inicio de clases presenciales”, agrega.

La tasa de contagio mide la velocidad a la que este virus se transmite y que, como consecuencia, tendrá impacto sobre el crecimiento del número de casos a futuro.

Si se toma en cuenta el tiempo de incubación del virus (tiempo que transcurre desde el contacto con el virus hasta la manifiestación de síntomas y realización de la prueba), las infecciones con las que se hace el cálculo de R se dieron aproximadamente seis días antes.

Es importante destacar que el virus sigue siendo el mismo, de momento ninguno de sus cambios genéticos o mutaciones lo ha hecho ni más agresivo ni más letal; y en Costa Rica no se ha reportado la presencia de variantes que hagan más fácil o rápida su propagación.

La tasa de contagio tampoco tiene relación directa con número de hospitalizados ni de fallecidos, aunque, entre más contagios se den, más posibles son las complicaciones.

Escenarios a futuro

El CCP-UCR traza tres posibles escenarios: uno optimista en el cual la tasa R baja; uno neutro, en el que la tasa R se mantiene; y uno pesimista, en el que la tasa vuelve a subir.

Rosero es enfático en que en este momento estos escenarios no han contemplado el efecto de la vacunación porque de momento se han vacunado pocas personas, pero que esta variable sí deberá tomarse en cuenta en futuros análisis, cuando haya más proporción de la población vacunada.

Escenario optimista. Si, en el mejor de los casos, la tasa R vuelve a bajar y llega dentro de un mes al 0,8 que vimos a finales de enero, la incidencia de covid-19 se reduciría a 200 casos diarios.

Escenario neutro. Este es el más probable. Si la tasa R continúa su ascenso y llega a las cercanías de 1, dentro de un mes Costa Rica estará con reportes de 300 casos diarios en promedio: es decir, por debajo del promedio de 360 visto estos días.

En este escenario, se espera tener menos de 300 hospitalizados, con 120 de ellos en cuidados intensivos.

“La disminución del número de personas hospitalizadas continuará pero será más lenta que la observada en los últimos dos meses. Probablemente el país tendrá alrededor de 250 personas hospitalizadas a mediados de marzo, con la mitad de ellas en cuidados intensivos”, indica el reporte.

También se estima que la cantidad de fallecimientos mensuales decrezca a 300, en lugar de los 450 de la fecha.

Escenario pesimista. En esta situación R subiría a 1,1 pero como estas semanas se ha dado un respiro se verían unos 400 casos diarios y no los 1.000 con los que se cerró el 2020.

Comparación con otros países

El reporte compara Costa Rica con otros países de América Latina, España, Portugal y el estado de Florida en Estados Unidos, este último fue considerado debido a sus similares características culturales con la región latinoamericana.

Para esta semana, casi todos los países tienen su tasa R por debajo de 1. Los países con menor transmisibilidad son Portugal, con 0,46, España, con 0,65 y Colombia con 0,7.

Por su parte, los países donde la transmisión tiene mayor ritmo son Paraguay, con 1,11, Cuba, con 1,03 y Perú, con 1,02.

El informe señala que, según el Centro de Control de Enfermedades de Estados Unidos (CDC, por sus siglas en inglés), se considera que un lugar tiene una transmisión baja cuando está por debajo de 50 casos nuevos por cada 100.000 habitantes cada semana.

“Costa Rica está, por tanto, en un nivel de transmisión moderado, pero lejos de lo que podría considerase como transmisión baja. Llegará allí cuando promedie 80 o menos casos diagnosticados por día, algo que dejó de ocurrir desde mediados de junio”, recalca el documento.

Positividad baja, pero no lo suficiente
Así se compara la positividad de las pruebas diagnósticas en Costa Rica y en otros países. Gráfico: CCP
Así se compara la positividad de las pruebas diagnósticas en Costa Rica y en otros países. Gráfico: CCP

El porcentaje de personas con pruebas positivas se ha mantenido a la baja en las últimas semanas.

Esto se conoce como porcentaje de positividad y es uno de los valor para determinar la evolución de una enfermedad en un lugar.

La recomendación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) es que el porcentaje de positivos en lo ideal esté por debajo del 5% y que no pase de un 10%, cifra que Costa Rica dejó de ver desde mediados de junio.

“El 10% de las pruebas diagnósticas efectuadas en la semana recién terminada resultaron positivas, es decir que estamos lejos del ideal de 5% de positividad, pero también estamos mucho mejor que con las tasas de 50% de setiembre cuando el país llegó al pico de la pandemia”, indica el análisis.

Si este número se sobrepasa, podría inferirse que no se están haciendo las pruebas suficientes.

¿Por qué? Un porcentaje mayor a un 5% (y, aún peor, a un 10%) indica que se pueden dejar ir algunos casos. La opinión de los expertos es que esto indicaría que solo las personas que se sienten mal acuden a hacerse la prueba, lo que podría dejar por fuera a personas sin síntomas o con síntomas muy leves, pero que sí podrían infectar.

“Debe duplicarse la cantidad de pruebas de diagnóstico que se efectúan en la actualidad, es decir, pasar a un promedio de 6.000 al día en lugar del promedio de 3.000 diarias de los últimos tres meses”, concluyó Rosero.