Irene Rodríguez. 21 noviembre, 2019
El sedentarismo expone a los jóvenes a un riesgo mayor de sobrepeso y obesidad, además de enfermedades crónicas como hipertensión, diabetes, infartos al miocardio y accidentes cerebrovasculares. Shutterstock
El sedentarismo expone a los jóvenes a un riesgo mayor de sobrepeso y obesidad, además de enfermedades crónicas como hipertensión, diabetes, infartos al miocardio y accidentes cerebrovasculares. Shutterstock

El tico no se caracteriza por hacer ejercicios y este problema comienza desde la adolescencia. Un informe realizado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) reveló que la cantidad de costarricenses entre los 11 y los 17 años que realizan los 60 minutos de ejercicio aconsejados para esta edad no llega a una quinta parte.

De acuerdo con este informe, solo el 18% de los adolescentes nacionales alcanzan esa hora recomendada. El dato nos ubica en el lugar número 48 de 146 países participantes del estudio, el primer lugar lo ocupa Bangladesh, nación donde el 33,9% de los jóvenes es activo físicamente.

La situación en Costa Rica apenas si ha mejorado desde 2001, cuando el 16,7% cumplía la meta y estábamos en el lugar 54.

Este es el primer informe de la autoridad mundial en salud que explora la actividad e inactividad física en este sector de la población. El documento fue publicado la tarde de este jueves en la revista The Lancet Child & Adolescent Health.

¿Cuántos jóvenes hacen el ejercicio suficiente?

En ningún país del mundo los adolescentes cumplen la meta de 60 minutos de actividad física diaria. En Costa Rica, los hombres no solo hacen más ejercicio que las mujeres, sino que ellas hacen cada vez menos y ellos, cada vez más.

FUENTE: INFORME DE ACTIVIDAD FÍSICA EN ADOLESCENTES, OMS.    || w. s. / LA NACIÓN.

Población con más necesidad de ejercicio

A diferencia de los adultos, a quienes se les recomiendan 30 minutos al día (o al menos 150 minutos por semana), la OMS y los especialistas en salud piden como mínimo el doble para los menores de cinco a 17 años. Esto es así por la etapa de desarrollo en la que se encuentran.

“Es lo que la evidencia científica ha dicho hasta el momento, aún así la evidencia no está del todo concluyente, son recomendaciones de un mínimo de actividad, pero aún se está estudiando”, expresó Jean Carlo Córdoba, profesional en Educación Física y Movimiento Humano.

Son varias las personas que han realizado investigación científica sobre el tema. Por ejemplo, los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos (NIH, por sus siglas en inglés), tienen toda una línea de investigación sobre el tema.

“Se recomienda que con 60 minutos de actividad física al día, los niños y adolescentes adquirirán la fuerza muscular y ósea. Lo ideal es que haya actividad vigorosa al menos tres veces por semana”, destacó la Guía de Actividad Física 2018 de los NIH.

“Más cantidad de actividad física está asociada con mejores indicadores de salud durante la niñez y adolescencia. La evidencia actual indica que estos beneficios en la salud se mantendrán hasta la vida adulta”, añade el documento.

FUENTE: OMS    || créditos / LA NACIÓN.

Para Córdoba, algo importante de tomar en cuenta es que el ejercicio físico no necesariamente tiene que ver con deportes o con clases de Educación Física. Cualquier juego que implique movimiento, el desplazarse de un lugar a otro o el ponerse a brincar mientras realiza actividades cotidianas va sumando a ese tiempo de ejercicio.

Además, estos 60 minutos no implican que el adolescente deba hacerlos “de corrido”, pueden dividirse en dos o más sesiones.

FUENTE: OMS    || créditos / LA NACIÓN.

Mujeres más sedentarias

El informe encontró que, en todas partes del mundo, la mujer es mucho más sedentaria que el hombre. En ellas, solo el 15% del mundo hace la actividad física necesaria, contra el 22,43% de los hombres. En los últimos años, entre 2001 y 2016 (año más reciente para el que hay datos disponibles) se ha estancado la cantidad de muchachas que tienen este hábito.

“La tendencia de las mujeres a ser menos activas que los hombres es preocupante. Se necesitan más oportunidades para lograr el interés y la participación de las chicas desde la adolescencia para que continúen haciendo ejercicio en su vida adulta”, destacó, al presentar el informe, Leanne Riley, coatura del documento.

Pero en Costa Rica el asunto es aún más complicado. El número de adolescentes ticas haciendo ejercicio no solo es mucho menor que el de los hombres, también es menor al que se veía en el 2001: un 11,8% en 2016 contra un 12,4% quince años antes

En el reporte publicado este jueves las mujeres ticas ocupan el lugar 84; en otras palabras, están por debajo del promedio mundial.

“En la literatura se ha demostrado que las mujeres a esas edades comienzan una brecha. La participación deportiva de ellas se limita mucho con respecto a la de los hombres. Uno lo ve en los colegios en los recreos, las mujeres se quedan en actividades más ‘quietas’ y los hombres siguen jugando y haciendo deportes. Pero también esa es una pregunta para el MEP (Ministerio de Educación Pública) y el Icoder (Instituto Costarricense del Deporte y la Recreación): ¿qué están haciendo para solventar eso?”, manifestó Córdoba.

Muchachos ticos de los más activos del orbe, pero no lo suficiente

En el caso de los hombres, la condiciones de los costarricenses es muy diferente. Más bien estamos dentro de los 40 países en los que los muchachos son más activos, y ocupamos el puesto 39.

Uno de cada cuatro hombres adolescentes en nuestro país sí alcanza esos 60 minutos. Se nota una evolución desde el 2001, cuando solo uno de cada cinco cumplía con esta tarea.

Sin embargo, esto todavía no es suficiente. Más de las tres cuartas partes de esta población está lejos de alcanzar la meta.

“Por lo que hemos visto, la mayoría de los jóvenes solo realiza ejercicio en la clase de Educación Física del colegio. Debemos ir más allá. El ejercicio debe dejar de ser visto como algo competitivo para alcanzar premios y medallas, eso solo motiva a quienes tienen mayor rendimiento y desempeño, pero aleja a una mayoría. Debemos verlo como algo que se hace por salud, también por recreación, para pasarla bien con amigos”, afirmó Riley.

En el mundo: situación presagia enfermedades crónicas

El panorama en el resto del mundo tampoco es agradable. El reporte es enfático en que el 78% de los hombres y el 85% de las mujeres entre los 11 y 17 años no hacen esos 60 minutos de actividad física necesaria para su desarrollo y salud.

Esta situación expone a los jóvenes a un riesgo mayor de sobrepeso y obesidad. Esto, a su vez, los pone en una condición de mayores posibilidades de enfermedades crónicas mayores, como la hipertensión, la diabetes y, si no se lleva bajo control, una mayor oportunidad de tener condiciones más graves, como infartos al miocardio o accidentes cerebrovasculares (conocidos popularmente como “derrames cerebrales").

“El énfasis debe ser no solo que el ejercicio da salud, es que no hacerlo expone a enfermedades. Entre más temprano se comience con un régimen de ejercicios mayores posibilidades tienen los jóvenes de llegar a una vida adulta saludable y con calidad de vida, así como evitar muertes prematuras”, expresó Riley.

La solución va más allá de clases de Educación Física

De acuerdo con el reporte, no basta con prestarle más atención a las clases de Educación Física en los colegios. El cambio debe venir de todas las personas, para que los jóvenes tengan más espacios y oportunidades de moverse en sus hogares, en sus comunidades, en los espacios públicos a los que asisten. Esto también implica la participación de los gobiernos locales y nacionales.

“Los países deben desarrollar o actualizar sus políticas públicas sobre actividad física y destinar recursos a su cumplimiento”, dijo Fiona Bull, coautora del informe.

“Las políticas deben aumentar para promover todo tipo de actividad física. Esto incluye las clases de educación física, pero también más equipos deportivos, más formas de juego activo y oportunidades de recreación. Además, los adolescentes deben tener espacios seguros para caminar y andar en bicicleta. Esto requiere de la acción de múltiples sectores: tomadores de decisión, centros educativos, familias, líderes comunales e incluso las empresas dedicadas a hacer implementos deportivos”, concluyó.