
La valoración de la salud oral requiere formar parte del seguimiento habitual de los pacientes con diabetes. Virginia Bellido, doctora del Hospital Universitario Virgen del Rocío en España, señala que la relación entre la diabetes y la enfermedad periodontal es amplia. Sin embargo, esta conexión no siempre provoca acciones concretas en la consulta médica.
La relación entre la periodontitis y la diabetes funciona de forma bidireccional y clínica. Eduardo Montero, coordinador de la Sociedad Española de Periodoncia (SEPA), indica que cada una agrava a la otra. Esto aumenta el riesgo de sufrir complicaciones bucales y sistémicas si no hay un manejo a tiempo.
La evaluación periodontal periódica resulta vital para las personas con esta condición. Montero recalca que el sangrado gingival funciona como un signo de alerta importante. Además, los pacientes necesitan mantener una higiene oral rigurosa para evitar riesgos mayores.
El médico señala que el control de factores de riesgo como el tabaco mejora el estado general del paciente. La integración de estos consejos en la educación diabetológica potencia el control global de la enfermedad. Marion Arce, experta de la Universidad Complutense de Madrid, define este vínculo como un círculo vicioso que debe tratarse de forma correcta.
La consulta dental desempeña un papel fundamental en la detección de casos no diagnosticados de prediabetes. Bellido afirma que el odontólogo actúa como un punto de cribado adicional. La diabetes impacta en múltiples órganos y no es una enfermedad aislada.
Muchos pacientes desconocen que una mala salud periodontal empeora su control glucémico. Ana María Cebrián, médico de familia en el Centro de Salud Casco Antiguo de Cartagena, considera que la educación debe reforzarse tanto en la población general como en el personal sanitario.
Según la experta, el objetivo es fomentar una visión interdisciplinar con un lenguaje común, pues la salud oral influye directamente en la calidad de vida y en la prevención de complicaciones crónicas.
