Finlandia ocupó el primer lugar del ranking global de bienestar por noveno año consecutivo. El dato aparece en el World Happiness Report 2026, divulgado este jueves 19 por la Universidad de Oxford. El informe se basó en entrevistas a cerca de 100.000 personas en 140 países y territorios, con apoyo de Gallup y la red SDSN de la ONU.
El liderazgo de Finlandia se sostuvo por una combinación de factores estructurales. Destacan ingresos elevados, distribución equitativa de la riqueza, sistemas sólidos de protección social y alta expectativa de vida saludable. Este conjunto redujo el impacto de crisis económicas y sociales y mantuvo altos niveles de satisfacción con la vida.
Top 10 de los países más felices en 2026
El informe ubicó a los siguientes países en las primeras posiciones del ranking global:
- Finlandia (7,764)
- Islandia (7,540)
- Dinamarca (7,539)
- Costa Rica (7,439)
- Suecia (7,255)
- Noruega (7,242)
- Países Bajos (7,223)
- Israel (7,187)
- Luxemburgo (7,063)
- Suiza (7,018)
Los países nórdicos mantuvieron un dominio sostenido. Islandia, Dinamarca, Suecia y Noruega permanecieron en los primeros lugares gracias a políticas públicas estables y redes de seguridad social que brindan estabilidad a la población.
En el ranking también surgieron cambios relevantes. Costa Rica alcanzó la cuarta posición tras un ascenso sostenido desde 2023. El reporte vinculó ese avance con la calidad de las relaciones sociales y la estabilidad percibida por sus habitantes. En América Latina, el estudio señaló lazos familiares fuertes, conexiones sociales intensas y alto capital social como factores que favorecen el bienestar.
Caída en jóvenes genera preocupación
El informe encendió alertas en la población menor de 25 años. En países como Estados Unidos, Canadá, Australia y Nueva Zelanda, la satisfacción con la vida cayó casi un punto en la última década dentro de la escala de 0 a 10.
Uno de los factores asociados fue el uso intensivo de redes sociales. El impacto resultó más fuerte en adolescentes mujeres. Jóvenes de 15 años con uso de cinco horas diarias o más reportaron menor bienestar que quienes usan menos tiempo.
El análisis incluyó un matiz. El uso moderado mostró efectos positivos. Adolescentes con menos de una hora diaria registraron los niveles más altos de bienestar, incluso por encima de quienes no usan redes. A nivel global, el promedio de uso se ubicó en 2,5 horas por día.
Desigualdad y conflictos marcan los peores resultados
En el extremo opuesto, el ranking reflejó condiciones críticas en varios países. Afganistán ocupó el último lugar. Le siguieron Sierra Leona y Malawi. Estos territorios enfrentaron problemas estructurales severos.
En Afganistán, décadas de conflicto armado, crisis económica y restricciones a derechos civiles generaron un entorno de alta inseguridad. Esa situación afectó de forma directa la percepción de calidad de vida. En Sierra Leona y Malawi influyeron la pobreza persistente, el acceso limitado a servicios básicos y la debilidad institucional.
El informe indicó que la felicidad no depende solo del ingreso. La combinación de inestabilidad política, falta de redes de protección social y baja confianza institucional produjo los peores resultados. En estos contextos, la incertidumbre diaria impactó la salud mental y las expectativas de vida.
El contraste con los países líderes evidenció el peso de políticas públicas estables y sistemas de bienestar robustos. El estudio concluyó que la felicidad se relaciona con condiciones amplias como seguridad, dignidad y previsibilidad.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
