
Una práctica doméstica sencilla y de bajo costo ganó popularidad en redes sociales por su efectividad para reducir un problema común del lavado de ropa. Consiste en colocar una esponja dentro de la lavadora antes de iniciar el ciclo. Especialistas y sitios especializados señalaron dos beneficios clave que explican su uso cada vez más frecuente.
El lavado de ropa suele generar pelusas, hilos sueltos y pelos de mascotas que se adhieren a las prendas. Este efecto afecta la apariencia de la ropa y también acelera el desgaste de los tejidos. La solución propuesta no requiere productos especiales ni cambios en el proceso habitual.
De acuerdo con información divulgada por el sitio especializado Tide, la pelusa se origina por la fricción entre las prendas durante el lavado. Ese movimiento rompe fibras textiles y forma pequeñas partículas que luego se redistribuyen en el tambor. En ese punto, la esponja cumple una función clave.
La superficie porosa de la esponja actúa como un captor natural. Sus fibras atraen y retienen los residuos que se desprenden durante el ciclo. De esta forma, evita que las pelusas y los pelos vuelvan a adherirse a otras prendas. El resultado es una ropa más limpia al finalizar el lavado.
Este método resulta especialmente útil en hogares con mascotas, donde la presencia de pelos en la ropa es constante. El truco también aporta un beneficio adicional para el electrodoméstico. Al retener residuos, la esponja reduce la cantidad de partículas que llegan al filtro de la lavadora y disminuye el riesgo de obstrucciones en el sistema de drenaje.
El procedimiento es simple. Se recomienda usar una esponja limpia o nueva, preferiblemente de cocina o baño. Deben evitarse las esponjas con partes metálicas o abrasivas. Estas pueden dañar telas delicadas. La esponja se coloca dentro del tambor junto con la ropa y el detergente habitual antes de iniciar el programa.
En cargas con mayor presencia de residuos, como toallas, cobijas o ropa de abrigo, es posible usar dos o tres esponjas para potenciar el efecto. Al terminar el ciclo, la esponja aparece cubierta de pelusas y pelos. Estos se retiran con la mano. Luego, la esponja puede lavarse, secarse y reutilizarse varias veces.
El método es seguro para prendas de uso cotidiano, como algodón y poliéster. Sin embargo, existen algunas advertencias. No se aconseja usar la esponja con ropa muy delicada, sedas, encajes o tejidos finos. La fricción adicional puede provocar daños.
Este truco no sustituye el mantenimiento regular de la lavadora. Tampoco elimina manchas difíciles. Su función principal es recolectar partículas sueltas durante el lavado.
Como complemento, especialistas recomiendan otras prácticas para reducir la formación de pelusas. Entre ellas figuran limpiar el electrodoméstico con regularidad, separar toallas y mantas de la ropa oscura, usar agua fría o templada y realizar un segundo enjuague cuando sea necesario.
La limpieza interna de la lavadora cobra mayor importancia en verano. El sudor, la arena y la humedad favorecen la aparición de hongos y malos olores. Un ciclo vacío con agua caliente, superior a 60 grados, cada 10 a 15 lavados o una vez al mes resulta suficiente. La revisión del filtro cada dos o tres meses ayuda a mantener el buen funcionamiento del equipo.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
