
La adaptación de las aves a entornos urbanos llevó a un comportamiento inusual. Varias especies utilizan colillas de cigarro como material para construir sus nidos. El fenómeno se detectó en Europa y América Latina. Incluso algunas aves arman sus refugios dentro de ceniceros.
Científicos buscaron una explicación. La respuesta apunta a las toxinas del tabaco. Un estudio de la Universidad de Lodz, en Polonia, determinó que estas sustancias funcionan como repelente natural contra parásitos.
La investigación analizó 99 ejemplares de chapim-azul urbano. Los científicos dividieron los nidos en tres grupos. Unos eran naturales. Otros eran esterilizados. El tercer grupo incluía dos colillas de cigarro.
Estas aves suelen anidar en cavidades. Estos espacios facilitan la presencia de pulgas, garrapatas y moscas. Los resultados mostraron diferencias claras. Los nidos con colillas tenían menos parásitos. Los nidos estériles registraron casi ninguno.
Los análisis de sangre indicaron otro dato. Las crías que crecieron en nidos con colillas o esterilizados mostraron mejor estado de salud que las de nidos naturales.
Un estudio en México llegó a conclusiones similares. Investigadores de la Universidad Autónoma de México observaron a pinzones urbanos. Estas aves separaban los cigarros. Solo utilizaban las fibras de tabaco.
El estudio mexicano se publicó en 2017. Los científicos detectaron que las aves nacidas en estos nidos tenían un sistema inmunológico más fuerte.
Sin embargo, también surgió una advertencia. Los análisis celulares revelaron daño genético en estos animales. Los efectos a largo plazo aún no están claros.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
