
La predominancia de los ojos café en la población mundial tiene una explicación científica clara. Entre un 70% y un 80% de las personas presenta esta tonalidad. La razón principal radica en la genética y en la cantidad de melanina presente en el iris.
Estudios recopilados por HowStuffWorks y publicados en PubMed Central indican que la coloración de los ojos no depende de un solo gen. Este rasgo responde a una interacción compleja de múltiples factores hereditarios.
La melanina define el color. Una mayor concentración produce tonos oscuros. Una menor cantidad permite la dispersión de la luz. Este fenómeno genera colores claros como el azul o el verde.
Distribución de colores en el mundo
Los ojos café dominan a nivel global. Son más frecuentes en Asia, África y Oriente Medio. La alta melanina también brinda mayor protección frente a la radiación ultravioleta.
Los ojos azules representan cerca del 8%. Son comunes en el norte y este de Europa. Su origen se vincula con una mutación en el gen HERC2. Este gen influye en el OCA2. La baja melanina provoca la dispersión de la luz.
Los ojos verdes aparecen en entre 1% y 2% de la población. Predominan en el norte y centro de Europa. Surgen por una combinación de melanina moderada y pigmentos amarillos.
Los ojos grises son menos frecuentes que el 1%. Presentan una tonalidad uniforme. Se asocian con niveles muy bajos de melanina y con la estructura del iris.
Los ojos ámbar también son raros. Su tono dorado o cobrizo se explica por la presencia de lipocromo. Se observan en poblaciones de Asia, América del Sur y partes de Europa.
Los ojos violetas o rojizos son extremadamente inusuales. Se relacionan con el albinismo. Esta condición implica una ausencia casi total de melanina. Los vasos sanguíneos se vuelven visibles en el iris.
Una herencia genética compleja
Durante años se creyó que el color de ojos seguía un patrón simple. Se pensaba que los tonos oscuros dominaban sobre los claros. Sin embargo, la evidencia científica mostró un panorama distinto.
El proceso es poligénico. Involucra más de una decena de genes. Entre los principales destacan OCA2 y HERC2. También participan SLC24A4 y TYR.
Esta complejidad explica por qué los hijos pueden tener ojos distintos a los de sus padres. También permite la existencia de tonos intermedios como el avellana.
La diversidad de colores en los ojos humanos responde a miles de años de evolución. Las migraciones y las adaptaciones ambientales influyeron en este proceso. El resultado es un mosaico genético amplio y variado.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
