
La iniciativa global denominada Big Catch-Up benefició a 18,3 millones de menores entre uno y cinco años en regiones de África y Asia. Estos niños presentaban esquemas de vacunación incompletos a causa de las interrupciones en los servicios de salud durante la pandemia de covid-19.
La Organización Mundial de la Salud (OMS), Unicef y la Alianza para las Vacunas Gavi impulsaron este esfuerzo masivo desde el 2023. La campaña se ejecutó en 36 naciones que concentran el 60% de la población infantil sin vacunar en el planeta.
Sania Nishtar, directora ejecutiva de Gavi, explicó que las autoridades administraron más de 100 millones de dosis contra 10 enfermedades en estos países. Nishtar comparó este logro con inmunizar cinco veces a toda la población menor de cinco años de la Unión Europea.
De los menores atendidos en África y Asia, 12,3 millones recibieron sus primeras dosis de vida. Unos 15 millones de niños obtuvieron protección contra el sarampión por primera vez. Además, el programa en otra fase suministró 23 millones de dosis contra la poliomielitis a menores que carecían de este refuerzo.
Nishtar manifestó que los países participantes no solo vacunaron a millones de infantes. Estas naciones invirtieron en sus sistemas de salud y mejoraron la recolección de datos. Según la jerarca, estas acciones garantizan que las comunidades desatendidas reciban asistencia médica en el futuro.
Doce países, entre ellos Etiopía, Kenia y Pakistán, vacunaron a más del 60% de sus niños menores de cinco años que no tenían protección previa. Estos menores carecían de defensas contra la difteria, el tétanos y la tos ferina. En Etiopía, más de 2,5 millones de niños recibieron estas vacunas esenciales por primera vez.
Ephrem T. Lemango, jefe de Inmunización de Unicef, señaló que el objetivo principal es mantener la vacunación sistemática en todos los territorios. Cada año, 14,3 millones de menores quedan fuera de los programas de inmunización de rutina. Lemango indicó que esta carencia afecta con mayor fuerza a las poblaciones que viven en condiciones de vulnerabilidad.
El experto subrayó la necesidad de diseñar servicios adaptables a entornos de conflicto. Un niño nacido en zonas de guerra tiene el triple de probabilidades de no recibir vacunas.
Lemango también solicitó aumentar el financiamiento nacional para contrarrestar los recortes que perjudican la prestación de estos servicios básicos.
Kate O’Brien, directora de Vacunas de la OMS, enfatizó que la inmunización representa un derecho fundamental para todo ser humano.
O’Brien afirmó que la campaña demuestra que alcanzar a toda la población infantil es una tarea urgente y posible de ejecutar. La presentación de estos datos coincidió con la Semana Mundial de la Inmunización.
