
El nuevo informe internacional 10 New Insights in Climate Science 2025 advirtió que el planeta acelera su calentamiento, mientras los océanos absorben más calor y la capacidad de la Tierra para capturar carbono disminuye. El reporte recopiló evidencia científica publicada entre enero de 2024 y junio de 2025.
La evaluación anual reunió a más de 70 investigadores bajo la coordinación de Future Earth, The Earth League y el World Climate Research Programme. El documento sintetizó estudios revisados por pares para orientar decisiones públicas hasta 2026.
La World Meteorological Organization confirmó que 2024 fue el año más cálido registrado. Este récord coincidió con temperaturas oceánicas históricas, aumento del nivel del mar, pérdida acelerada de glaciares y reducción del hielo marino en la Antártida.
Calor récord y desequilibrio energético
El informe señaló que el desequilibrio energético de la Tierra aumentó de forma abrupta. Aunque el fenómeno de El Niño amplificó las temperaturas recientes, la variabilidad natural no explicó por sí sola la magnitud de las anomalías.
Los científicos indicaron que este comportamiento podría reflejar una aceleración del calentamiento global. Datos satelitales respaldaron esta tendencia.
Océanos más cálidos y olas marinas extremas
La investigación documentó un calentamiento oceánico sin precedentes. Las olas de calor marinas se volvieron más intensas y prolongadas, con impactos severos en ecosistemas y comunidades costeras.
Las zonas más afectadas incluyeron el Atlántico, el Índico y el Pacífico occidental. En el Mediterráneo se registró pérdida de especies durante 2023.
La tierra absorbe menos carbono
El reporte alertó sobre el debilitamiento del sumidero terrestre de carbono. En 2023 disminuyó la capacidad de los ecosistemas para capturar dióxido de carbono.
Incendios forestales y deshielo del permafrost afectaron regiones del hemisferio norte. Este fenómeno redujo el presupuesto de carbono disponible para cumplir metas climáticas.
Biodiversidad y clima: un ciclo que se agrava
El documento indicó que el cambio climático y la pérdida de biodiversidad se refuerzan mutuamente. La degradación de ecosistemas limita el almacenamiento natural de carbono y reduce la resiliencia ambiental.
Los autores recomendaron mayor coordinación entre acuerdos internacionales para proteger ecosistemas diversos.
Agua subterránea bajo presión
La investigación mostró que la extracción de agua subterránea superó los niveles de recarga en varias regiones. El cambio climático alteró patrones de lluvia y aumentó la demanda.
Entre las consecuencias se registraron subsidencia del suelo, intrusión salina en zonas costeras y riesgos para la seguridad alimentaria.

Expansión del dengue por aumento de temperatura
El informe vinculó el incremento global del dengue con temperaturas más altas. El calor expandió hábitats de mosquitos y prolongó temporadas de transmisión.
Los sistemas de salud enfrentaron mayor presión. Las proyecciones indicaron más riesgo durante este siglo.
Impacto económico del estrés térmico
El análisis determinó que el estrés por calor redujo la productividad laboral, especialmente en países en desarrollo. Las pérdidas proyectadas del producto interno bruto resultaron menores en escenarios de bajas emisiones.
Los expertos señalaron que la mitigación ambiciosa redujo costos económicos a largo plazo.
Retos en remoción de dióxido de carbono
El documento afirmó que la remoción de dióxido de carbono será necesaria para compensar emisiones residuales. Sin embargo, aclaró que esta estrategia no sustituye la reducción directa de emisiones.
Los investigadores pidieron marcos regulatorios claros y salvaguardas ambientales.
Mercado de créditos de carbono bajo escrutinio
El reporte identificó problemas de integridad en mercados de créditos de carbono. Algunos proyectos sobrestimaron la captura real de emisiones.
El informe propuso fortalecer estándares, transparencia y mecanismos de verificación.
Políticas integradas logran mayor impacto
Finalmente, los autores concluyeron que los paquetes de políticas combinadas generaron mayores reducciones de emisiones que las medidas aisladas.
Las estrategias que integraron el precio al carbono y la reforma de subsidios a combustibles fósiles mostraron mejores resultados, siempre adaptadas a cada contexto nacional.
El informe destacó que la evidencia científica reciente refuerza la urgencia de decisiones coordinadas para limitar el calentamiento global y sus impactos sociales y económicos.