
La reconstrucción de las mamas después del cáncer enfrenta un nuevo escenario. Un implante inyectable, desarrollado a partir de células de la piel humana, plantea una opción menos invasiva y con menor riesgo de complicaciones para pacientes que pasan por una mastectomía, según un estudio científico reciente.
Una investigación publicada en ACS Applied Bio Materials en diciembre expuso avances relevantes. El trabajo describe un prototipo de pasta inyectable, derivada de piel humana, que busca restaurar el volumen mamario luego de la extirpación del tumor. La técnica apunta a reducir cicatrices y acortar el tiempo de recuperación frente a los métodos tradicionales.
El investigador Pham Ngoc Chien, de la Universidad Nacional de Seúl, explicó que el carácter inyectable del material favorece el crecimiento de vasos sanguíneos y la remodelación del tejido. Esa condición mantiene niveles bajos de inflamación y permite una reconstrucción más segura y menos invasiva, con potencial de mayor accesibilidad para las pacientes.
Durante el tratamiento del cáncer de mama, la eliminación de células malignas suele implicar la extracción de tejido sano. En muchos casos, esa intervención termina en la pérdida total de la mama. Además del impacto en la salud, la preservación del volumen mamario representa un aspecto estético relevante para muchas pacientes.
Las técnicas actuales incluyen cirugías conservadoras, donde el tejido restante se redistribuye para cubrir el espacio dejado por el tumor. Otras opciones recurren a injertos de piel y grasa extraídos de distintas zonas del cuerpo. Estos procedimientos resultan más invasivos y generan cicatrices visibles en el sitio donante.
Ante esas limitaciones, el equipo científico centró su trabajo en la matriz dérmica acelular (ADM). Este biomaterial se utiliza en cirugías reconstructivas y proviene de piel humana o animal procesada para eliminar células y epidermis, pero con preservación de la matriz extracelular.
La ADM se emplea en tratamientos de quemaduras, heridas crónicas y recesiones gingivales. Su composición, rica en colágeno, elastina y ácido hialurónico, favorece la cicatrización. Los investigadores lograron adaptar este material a un formato inyectable, pensado para rellenar espacios en cirugías mamarias.
La piel utilizada en el estudio provino de una voluntaria. Tras procesos de descelularización, congelamiento y pulverización, el material se transformó en pequeñas partículas de ADM. Luego, se añadió agua para obtener una pasta espesa apta para la inyección.
Las pruebas se realizaron en ratones, con comparaciones frente a dos productos comerciales de ADM. Tras seis meses de observación, los animales no presentaron efectos adversos. Los resultados mostraron capas más delgadas de tejido, una característica asociada con menor riesgo de infecciones o hematomas en implantes mamarios.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
