
Los astronautas de la misión Artemis II avanzan hacia la Luna y ya observan el llamado lado oculto. La tripulación describe una imagen distinta a la que se aprecia desde la Tierra. La experiencia genera asombro y también retos cotidianos en el espacio.
En una entrevista con NBC News la astronauta Christina Koch explicó que la superficie lunar luce diferente desde la cápsula Orion. Señaló que las zonas oscuras no coinciden con lo que se ve desde la Tierra. Indicó que la Luna presenta un aspecto poco familiar.
“Las partes más oscuras no están del todo en el lugar correcto y algo en ti me hace sentir que no es la luna a la que estoy acostumbrada a ver”, mencionó al medio de comunicación.
Koch y sus compañeros compararon lo observado con material de estudio. Así identificaron que se trataba del lado oculto. Esta región no se aprecia desde el planeta debido a la posición de la Luna.
La misión partió el miércoles con cuatro astronautas. Integran la tripulación Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen. El viaje tiene una duración de 10 días. Marca el regreso de vuelos tripulados alrededor de la Luna tras más de 50 años.
La nave Orion salió de la órbita terrestre tras una maniobra clave la noche del jueves. Desde ese momento, la tripulación se dirige hacia la Luna.
Wiseman calificó el vuelo como un logro significativo. Describió la vista simultánea de la Tierra y la Luna como inspiradora. Explicó que esta perspectiva solo se logra a mitad de camino entre ambos cuerpos.
En medio de la misión, los astronautas mantienen rutinas humanas. Koch destacó que duermen en una cápsula de 5 metros de diámetro. El espacio habitable equivale al de una van de camping.
La tripulación también enfrenta tareas cotidianas. Entre ellas, descansar, organizar pertenencias y resolver inconvenientes técnicos. Se reportaron fallas en el correo electrónico y problemas en el baño espacial. A pesar de esto, el viaje transcurre sin mayores contratiempos.
Los astronautas mantienen contacto con sus familias. Wiseman indicó que estas comunicaciones representan uno de los momentos más importantes del viaje.
Se prevé que la nave entre en la esfera de influencia lunar a las 00:41 del lunes. En ese punto, la gravedad de la Luna superará la de la Tierra.
El sobrevuelo lunar durará seis horas. Iniciará ese mismo día. Durante ese periodo, los astronautas observarán zonas nunca vistas.
La nave alcanzará una distancia máxima de 406.700 kilómetros de la Tierra. Esto superará el récord de la misión Apollo 13 por cerca de 6.600 kilómetros.
En su punto más cercano, la cápsula se ubicará a unos 7.400 kilómetros de la superficie lunar. Desde esa distancia, la Luna tendrá un tamaño similar al de una bola de baloncesto vista a brazo extendido.
La tripulación captará imágenes de cráteres, crestas y antiguos flujos de lava. Estos datos permitirán estudiar la formación de la Luna y del sistema solar.
Al final del recorrido, los astronautas presenciarán un eclipse solar desde el espacio. El fenómeno ocurrirá cuando la Luna bloquee la luz del Sol durante casi una hora.
Tras completar la maniobra, iniciarán el regreso a la Tierra. El amerizaje se prevé en el océano Pacífico cerca de San Diego.
El astronauta Jeremy Hansen describió la experiencia como intensa. Señaló que las imágenes captadas no logran reflejar lo que se observa directamente desde la cápsula.
“De inmediato, uno se siente humilde. El hecho de que los cuatro estemos aquí nos deja sin palabras. Sé que estas fotos son increíbles, pero puedo garantizar que la experiencia aquí arriba es de otro nivel”, explicó Hansen.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
