
La NASA completó una de las maniobras más delicadas de la misión Psyche: un sobrevuelo cercano de Marte que permitió impulsar la nave hacia el cinturón de asteroides sin gastar combustible. Durante el acercamiento, la sonda captó miles de imágenes inéditas del planeta rojo desde un ángulo poco habitual.
La nave pasó el 15 de mayo a unos 4.609 kilómetros de la superficie marciana. El encuentro funcionó como una asistencia gravitacional: Marte alteró la velocidad y trayectoria de Psyche para dirigirla hacia el asteroide metálico del mismo nombre, ubicado entre Marte y Júpiter.
Según la NASA, la maniobra aumentó la velocidad de la nave en aproximadamente 1.600 kilómetros por hora y modificó su plano orbital alrededor del Sol. La agencia confirmó la trayectoria mediante señales Doppler enviadas a través de la Deep Space Network, la red global de antenas que mantiene comunicación con misiones interplanetarias.
Más allá del ajuste orbital, el sobrevuelo dejó uno de los conjuntos de imágenes más particulares de Marte registrados en los últimos años. Psyche se aproximó desde un ángulo de iluminación extremo, lo que hizo que el planeta apareciera como una delgada media luna rodeada por una atmósfera brillante y polvorienta.
Las cámaras multiespectrales de la nave detectaron una dispersión de luz más intensa de lo esperado en la atmósfera marciana. La NASA explicó que el polvo suspendido amplificó el resplandor alrededor del borde del planeta.
Durante el punto más cercano del encuentro, Psyche tomó secuencias rápidas de la superficie marciana mientras pasaba del lado nocturno al diurno del planeta. El objetivo principal era calibrar los instrumentos científicos antes de llegar al asteroide, pero las imágenes también ofrecen una perspectiva distinta de Marte, menos frecuente en comparación con las captadas por orbitadores tradicionales.
“Capturamos miles de imágenes del acercamiento a Marte, de su superficie y de la atmósfera”, explicó Jim Bell, líder del sistema de cámaras de Psyche y profesor de la Universidad Estatal de Arizona.
La misión activó todos sus instrumentos durante el sobrevuelo, incluidos magnetómetros y sensores de rayos gamma y neutrones. Parte de esos equipos podría haber detectado incluso la llamada “onda de choque” magnética que se forma cuando el viento solar interactúa con Marte.
Varias misiones marcianas colaboraron en la calibración de datos, entre ellas los rovers Perseverance y Curiosity, además de los orbitadores Mars Reconnaissance Orbiter y Mars Odyssey. También participaron misiones de la Agencia Espacial Europea.
La misión Psyche fue lanzada en octubre de 2023 y tiene previsto llegar al asteroide en agosto de 2029. El objeto, de unos 280 kilómetros de ancho, intriga a la comunidad científica porque podría ser el núcleo metálico expuesto de un antiguo planeta en formación.
Si esa hipótesis se confirma, Psyche ofrecería una oportunidad poco común para estudiar el interior de cuerpos rocosos similares a la Tierra, algo imposible de observar directamente en planetas activos.
Tras dejar Marte atrás, la nave retomará su sistema de propulsión solar-eléctrica para continuar el viaje hacia el cinturón principal de asteroides. La NASA considera que el sobrevuelo marciano fue la última gran maniobra antes de entrar en la etapa de crucero profundo del proyecto.
Marte en media luna

Marte casi completo

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Huellas del viento en Marte

El cráter Huygens

