Lucía Astorga. 5 enero
La temporada de desove de la tortuga verde, es un imán que atrae a decenas de jaguares desde las llanuras caribeñas. En la imagen, un individuo captado por medio de cámara trampa. Cortesía: Ojalá Ediciones
La temporada de desove de la tortuga verde, es un imán que atrae a decenas de jaguares desde las llanuras caribeñas. En la imagen, un individuo captado por medio de cámara trampa. Cortesía: Ojalá Ediciones

“La idea de una Costa Rica como un todo único, no corresponde a la realidad. Hay muchas Costa Ricas diferentes, que muy poca gente conoce o explora”.

Con esa idea en la mente, el fotógrafo italiano Luciano Capelli y la productora Stephanie Monterrosa, ambos de Ojalá Ediciones, se propusieron explorar esas diferencias en una nueva colección de libros, titulada Guías regionales de Costa Rica.

“Con estos libros queremos que quien viaja por el país pueda ver con más profundidad qué hay detrás de un paisaje, una sonrisa o un árbol de Guanacaste, en medio de un potrero. La idea es que el lector conozca que cada región de Costa Rica tiene una historia propia, que la llevó a ser lo que es, tan diferente y única del resto del país”, explicó Capelli, editor de Ojalá Ediciones.

Para desarrollar este proyecto unieron esfuerzos con otras dos casas editoras: Zona Tropical Press, que publica guías de campo sobre naturaleza, y Cornell University Press, editorial de la universidad del mismo nombre, reconocida por sus textos científicos y académicos.

Elementos únicos
Un cabro de monte (Mazama temama), posa en medio de playa Tortuguero. Cortesía: Ojalá Ediciones
Un cabro de monte (Mazama temama), posa en medio de playa Tortuguero. Cortesía: Ojalá Ediciones

La colección está compuesta por seis libros, de los cuales tres ya están en venta, los restantes estarán a disposición a partir de octubre de este año.

Cada obra explora una “región” del país, profundizando en aquellos aspectos naturales, históricos y culturales, que la hacen única. Los tres primeros tomos se enfocan en la costa Caribe, Guanacaste, Monteverde y Arenal.

Los restantes volúmenes que se publicarán en el último trimestre del año, se enfocan en Osa y el Pacífico sur; Manuel Antonio, Bahía Ballena y Carara, y el Valle Central.

Con respecto a la forma en que se realizó la demarcación geográfica que fundamenta cada uno de los textos, Monterrosa explicó que no apela a los “límites políticos, sino a la forma en como se fueron poblando, las barreras físicas, la creación de identidad, la flora y fauna”.

Momento exacto en que un tucán (Ramphastos sulfuratus) se sacude las gotas de agua, luego de una fuerte tormenta. Cortesía: Ojalá Ediciones
Momento exacto en que un tucán (Ramphastos sulfuratus) se sacude las gotas de agua, luego de una fuerte tormenta. Cortesía: Ojalá Ediciones

Otro elemento primordial que busca rescatar esta colección, es la relación entre las personas y su entorno.

“El paisaje cuenta la historia de la gente; son diferentes no solo por causas biológicas, también por razones culturales e históricas. Por ejemplo, el papel de la deforestación, los cambios que se han hecho en los recorridos de los ríos y la arquitectura de los edificios”, indicó Monterrosa.

Personajes destacados
A diferencia de la fiesta taurina española, donde se usan banderillas y espadas, el sabanero guanacasteco exhibe su osadía dominando al animal con cinchas y lazos. Cortesía: Ojalá Ediciones
A diferencia de la fiesta taurina española, donde se usan banderillas y espadas, el sabanero guanacasteco exhibe su osadía dominando al animal con cinchas y lazos. Cortesía: Ojalá Ediciones

Asimismo, cada volumen está dedicado a un personaje, cuyo aporte a la cultura y la conservación ha sido fundamental para la correspondiente región.

Por lo anterior, es que en el libro de Guanacaste, además de apreciar al jaguar, las playas y tradiciones como las corridas de toros, los lectores también pueden aprender sobre el Área de Conservación Guanacaste y el papel que tuvieron los científicos Daniel Janzen y Willie Hallwack, para ayudar a comprender mejor este sitio protegido.

Cada año, hacia finales de setiembre, la comunidad indígena bribrí, realiza su tradicional 'jala de piedra', como símbolo del compromiso del pueblo con el trabajo comunitario. Cortesía: Ojalá Ediciones
Cada año, hacia finales de setiembre, la comunidad indígena bribrí, realiza su tradicional 'jala de piedra', como símbolo del compromiso del pueblo con el trabajo comunitario. Cortesía: Ojalá Ediciones

La obra dedicada a Monteverde y Arenal, por otro lado, recorre la historia de estas zonas y sus transformaciones. En el documento, también se puede observar una de las últimas fotos del sapo dorado (Incilius periglenes), ya extinto. En cuanto a la dedicatoria, está dirigida a los científicos George Powell y Harriet McCurdy, por el impulso que dieron, en los años 70, a la protección del bosque nuboso en Monteverde.

El tomo enfocado a la región del Caribe, muestra las playas más importantes de la zona, así como actividades indígenas, como la jala de piedra en Amubri, en Talamanca. Además, rinde homenaje al compositor y cantante limonense, Walter Ferguson.

Cámaras trampa
Un ocelote camina sobre una formación rocosa. Su presencia fue detectada por una cámara trampa que logró captar la escena. Cortesía: Ojalá Ediciones
Un ocelote camina sobre una formación rocosa. Su presencia fue detectada por una cámara trampa que logró captar la escena. Cortesía: Ojalá Ediciones

La colección es el resultado de un trabajo de dos años, que involucró la participación de un importante grupo de fotógrafos de naturaleza, provenientes de Costa Rica y otros lugares del mundo, entre ellos: Gregory Basco, Jeffrey Muñoz, Luciano Capelli, Nick Hawkins, Álvaro Cubero, Mauricio Valverde y Jorge Chinchilla.

Cada libro integra imágenes de por lo menos siete expertos, sin embargo, la mayoría de imágenes son de la autoría de Capelli, ya que corresponden a paisajes, que permiten brindar el contexto de toda la obra.

También se emplearon cámaras trampa, que fueron modificadas para utilizar cámaras profesionales, para sí lograr una mayor calidad técnica. Este equipo permitió conseguir imágenes de especies que son difíciles de observar, como el jaguar, el manigordo y el coyote, en su entorno natural.

Para captar especies escurridizas como este coyote, los expertos emplearon cámaras trampas modificadas, para lograr una imagen de la más alta calidad. Cortesía: Ojalá Ediciones
Para captar especies escurridizas como este coyote, los expertos emplearon cámaras trampas modificadas, para lograr una imagen de la más alta calidad. Cortesía: Ojalá Ediciones

Esto también implicó un importante trabajo previo, para el cual tuvieron que contactar a biólogos y personas familiarizadas con las distintas regiones, que ayudaron a identificar aquellos sitios por los cuales era más probable localizar a estas escurridizas especies.

Los primeros tres tomos ya están a la venta en las distintas sedes de la Librería Internacional, así como tiendas turísticas y en los aeropuertos del país, a un costo de ¢14.000. Los textos se encuentran en formato bilingüe, en el país, mientras que en Estados Unidos, la editorial Cornell University Press, ofrece una versión completamente en inglés.