
El científico y explorador marítimo Tommy Thompson, de 73 años, salió de prisión tras pasar casi una década detenido en Estados Unidos. El investigador ganó notoriedad en 1988. En ese año lideró el hallazgo de los restos del SS Central America, conocido como el “Barco de Oro”.
Registros del Departamento Federal de Prisiones, revisados por Associated Press, confirmaron que Thompson recuperó su libertad el miércoles 4 de marzo. Su caso generó atención durante años por una disputa judicial relacionada con parte del tesoro del naufragio.
El SS Central America se hundió en 1857 durante un huracán en el océano Atlántico. El accidente ocurrió cerca de la costa de Carolina del Sur. La embarcación transportaba cerca de 30.000 libras de oro procedentes de la recién creada Casa de la Moneda de San Francisco.
El naufragio quedó a más de 2.100 metros de profundidad. El cargamento estaba vinculado con la Corrida del Oro de California. El desastre causó la muerte de 425 pasajeros y tripulantes. El evento también contribuyó a un fuerte pánico económico en Estados Unidos en esa época.
Durante décadas, parte del tesoro recuperado alcanzó ventas millonarias en el mercado de coleccionistas. Varias piezas, entre lingotes y monedas, se vendieron por millones de dólares.
Batalla judicial por el tesoro
A pesar del descubrimiento histórico, Thompson enfrentó una larga disputa legal con inversionistas que financiaron la expedición.
En 2005, los financiadores presentaron una demanda. Alegaron que no recibieron recursos provenientes de la venta de parte del oro recuperado. El valor estimado de esos bienes alcanzó cerca de $50 millones, entre lingotes y miles de monedas.
El explorador desapareció durante varios años. En 2012, un juez federal de Ohio emitió una orden de captura después de que Thompson no acudió a una audiencia judicial.
Las autoridades lo localizaron en 2015 en un hotel de Florida. El científico vivía bajo una identidad falsa.
Tras su arresto, el explorador fue encarcelado por desacato al tribunal. Se negó de forma reiterada a revelar el paradero de unas 500 monedas acuñadas con el oro del barco. En ese momento, el valor aproximado de esas piezas rondaba los $2,5 millones.
Thompson sostuvo que las monedas se colocaron en un fideicomiso en Belice. También afirmó que desconocía su ubicación actual.
Una detención inusual
En una audiencia por videoconferencia en 2020, el juez federal Algenon Marbley volvió a preguntar sobre el destino de las monedas. Thompson respondió que no tenía información sobre el oro. También indicó que sentía no tener control sobre su propia libertad.
La legislación federal de Estados Unidos suele limitar la detención por desacato civil a 18 meses. Sin embargo, un tribunal de apelaciones determinó en 2019 que esa regla no aplicaba en este caso debido a condiciones de un acuerdo judicial previo.
Hace poco más de un año, el juez Marbley decidió poner fin a la sanción por desacato. El magistrado indicó que mantener al explorador encarcelado no llevaría a obtener nueva información.
Después de esa decisión, Thompson empezó a cumplir una condena de dos años por no asistir a la audiencia de 2012. Esa sentencia llegó ahora a su fin.
Reliquias que siguen generando millones
Especialistas consultados por Associated Press señalaron que un período de detención cercano a una década por desacato civil resulta muy poco común.
Ryan Scott, profesor de derecho de la Universidad de Florida, explicó que mantener a una persona presa durante tanto tiempo en este tipo de proceso es raro.
Mientras tanto, los objetos recuperados del SS Central America continúan con altos valores en subastas.
En 2022, un lingote de 866,19 onzas, conocido como Justh & Hunter, alcanzó un precio de $2,16 millones en una subasta organizada por Heritage Auctions en Dallas.
En 2019, otras reliquias del naufragio generaron más de $11 millones en ventas. Además, en 2001 un lingote de 36 kilos se vendió a un coleccionista por $8 millones.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
