¿Por qué algunas sociedades están gobernadas por autócratas —personas poderosas que toman todas las decisiones sin apenas controles ni contrapesos, si es que los hay— mientras que en otras los gobernados sí tienen voz y voto?
La investigación del arqueólogo Gary Feinman, del Museo Field de Chicago, demuestra que los gobiernos autocráticos no son inevitables cuando la población crece.

Feinman describió su perspectiva arqueológica sobre el cambio político a largo plazo en 2023 en el Annual Review of Anthropology y, junto con sus colegas, puso a prueba esas ideas en investigaciones posteriores, publicadas en PNAS y Science Advances. Habló con Knowable Magazine sobre los factores que fomentan la autocracia o formas de gobierno más inclusivas.
- ¿En qué yacimientos arqueológicos ha trabajado y cómo han influido en su visión?
- Empecé en Mesoamérica, en México, y esa es mi área principal. He trabajado a varias escalas, desde estudios regionales hasta excavaciones intensivas.
”Cuando la gente empezó a trabajar ahí, partió de la hipótesis de que las civilizaciones mesoamericanas se caracterizarían por un gobierno coercitivo y despótico, y por un control político de la economía en la que el Estado dirigía lo que la gente producía, monopolizaba los recursos clave y controlaba estrictamente la distribución de los bienes.
”Pero al excavar viviendas, a menudo descubríamos que la gente fabricaba algo para el intercambio —herramientas o cerámica, por ejemplo—.
”Así pues, si todo el mundo fabricaba bienes para el intercambio, habría sido muy difícil, si no imposible, que una autoridad central controlara la economía. Tampoco encontramos ningún almacén que hubiera permitido a los dirigentes acumular y acaparar recursos.
”La idea de que el Estado controlara la economía para dar poder a un gobernante despótico no encajaba con los datos.
”Conforme recopilábamos datos sobre la Mesoamérica prehispánica, descubrimos que la naturaleza del poder y la organización de las ciudades eran variables. No se trataba únicamente de ese único modelo con un rey todopoderoso, como el que tenían los mayas clásicos a lo largo del río Usumacinta.

”Los mayas clásicos glorificaban a sus gobernantes, tenían entierros muy elaborados y palacios lujosos mucho más grandes que cualquier otra vivienda. Eso encaja con el modelo jerárquico.
”Pero lugares como Teotihuacán, cerca de Ciudad de México, o Monte Albán, cerca de Oaxaca, no encajan en ese modelo, ni en el ámbito económico ni en el político. En lugar de tumbas opulentas y monumentos que glorificaran a un único gobernante, Teotihuacán cuenta con plazas abiertas para reuniones públicas, murales que representan procesiones de funcionarios enmascarados en lugar de reyes con nombre propio, y templos con amplias cimas diseñadas para acoger a grupos en lugar de a un único gobernante o sacerdote.
”Esto resultó inesperado, ya que muchos científicos sociales occidentales pensaban que, con la excepción de Grecia y Roma, todas las sociedades premodernas eran autocráticas y que así fue hasta la Ilustración.
Desde entonces, he colaborado en dos grandes estudios con dos equipos diferentes que ponen a prueba esas ideas".
- ¿Podría hablarnos de esos estudios?
- El primero, publicado en 2025 en la revista PNAS, exploró la relación entre la desigualdad y la escala demográfica y política, analizando la diferencia entre las viviendas más grandes y las más pequeñas en más de mil yacimientos arqueológicos. El segundo, que dirigí y se publicó en marzo de 2026 en Science Advances, examinó la relación entre la naturaleza de la gobernanza y la escala en 40 contextos arqueológicos e históricos.
”Durante mucho tiempo se ha dado por sentado que, a lo largo de la mayor parte de la historia, tanto la concentración de poder como la desigualdad aumentaban con el tamaño de la población, ya que las personas carecían de los medios necesarios para llevar a cabo sus actividades sin un liderazgo coercitivo y jerárquico. Estos dos estudios demostraron que el tamaño de la población es relevante, pero no determinante. En ambos estudios, solo explicaba alrededor de una cuarta parte de la variabilidad en la igualdad o el grado de autocracia.

”Por último, demostramos que no todo cambió con la agricultura. Nuestros datos no respaldan eso. No es que la agricultura no fuera una innovación clave. Lo fue y tuvo repercusiones a largo plazo. Pero estas no siempre fueron inmediatas ni iguales.
- ¿Cómo se refleja una sociedad más igualitaria en el registro arqueológico?
- Inicialmente se interpretó que muchas sociedades habían sido autocracias, debido a aspectos como la monumentalidad de los edificios. Se daba por sentado que lugares como Teotihuacán debían estar organizados de forma autocrática porque construyeron esas pirámides gigantes.
”Pero resultó que Teotihuacán estaba organizada de forma bastante colectiva, sin que hubiera pruebas de un gobernante único. Además, las pirámides tenían cimas lo suficientemente amplias como para que se reunieran al menos 10 o 12 personas, mientras que los templos mayas clásicos en lugares como Tikal solo tienen espacio para una o dos, quizá tres personas en la cima, lo que sugiere que estaban dirigidos por un único líder.
”Si nos fijamos en la disposición de la ciudad, Teotihuacán está diseñada con amplias vías públicas y grandes plazas. La gente podía reunirse. Es más inclusiva. Ese no es el caso de las ciudades mayas del periodo Clásico.
”En el arte de Teotihuacán se han conservado murales que, por lo general, representan a las personas más importantes. Suelen aparecer en grupo; no hay un único rey. No se les nombra. Y a menudo forman parte de procesiones.
”Los mayas clásicos, por su parte, solían representar a sus reyes pisoteando a un cautivo o recaudando bienes de otros, es decir, tomando en lugar de dar. Esto indica que los murales pueden retratar a un gobernante en su papel probable".
- ¿Qué podría explicar las diferencias entre estas dos civilizaciones?
”En el caso de los mayas clásicos, las rutas comerciales a lo largo del río Usumacinta eran de enorme importancia. Comerciaban con cacao. Comerciaban con jade. Comerciaban con obsidiana. Comerciaban con telas y plumas. Estos bienes se consumían y se intercambiaban. El control de ese comercio, un recurso externo que podía ser controlado por las élites gobernantes, era muy importante para los señores mayas clásicos y sus relaciones comerciales con otros señores.
“En cambio, en Teotihuacán, creo que la financiación principal procedía de los impuestos sobre el trabajo, quizá algún tipo de impuesto a los agricultores y a la producción artesanal a pequeña escala. Así pues, el gobierno se financiaba en gran medida con recursos internos, por lo que podemos deducir. No tenemos ninguna prueba de que, en el caso de Teotihuacán, el control del comercio a larga distancia estuviera dirigido por el gobierno. Los objetos artesanales se producían en zonas residenciales repartidas por todo el yacimiento, no solo en las pirámides”.

- Estoy seguro de que mucha gente consideraría que los impuestos son algo bastante autocrático.
- Creo que la idea de que pagar impuestos es, en esencia, una forma de explotación es otro concepto erróneo. Al pagar impuestos, es posible que recibas algunos servicios que te ayuden a vivir mejor. Pagar impuestos puede brindar a un gobierno democrático la oportunidad de crear bienes y servicios, lo que a su vez puede permitir a los ciudadanos producir más, comerciar más o criar a más hijos, ya que pueden disfrutar de una vida mejor.
“Gran parte de lo que vemos en los registros históricos no es necesariamente una redistribución directa de la riqueza. Los gobiernos retribuían creando calles anchas, grandes espacios abiertos donde la gente pudiera reunirse y sistemas para llevar agua a la población, además, por supuesto, de organizar la defensa. Todas estas son formas en las que los gobiernos pueden colaborar con la gente para mejorar la vida de los ciudadanos de a pie.
“También hemos descubierto que, en las sociedades más democráticas, los rituales tienden a ser participativos —bailes colectivos, procesiones o banquetes—, todos destinados a fomentar la confianza, la cohesión y la cooperación. En muchos casos, la prosperidad y el crecimiento surgen de una situación en la que todos salen ganando: si se cuenta con un gobierno que funciona, que recauda impuestos, y los utiliza para mejorar la vida de las personas, la sociedad puede ser un poco más jerárquica, pero el bienestar se verá beneficiado.
”En Monte Albán, México, tras más de mil años de ser una de las ciudades organizadas colectivamente más duraderas que conocemos, empezamos a ver estatuas que glorifican a los gobernantes y pruebas de que estos heredaban su cargo, algo que no era evidente en un principio. Así que incluso allí se produjo algún tipo de colapso, y luego toda la ciudad se derrumbó. Es bastante difícil mantener las democracias. Son especialmente frágiles, porque en muchos aspectos son más complejas".
- ¿Es por eso que a menudo desarrollan también administraciones muy complejas?
- Sí. Podemos observar esta complejidad en Monte Albán y Teotihuacán, que contaban con numerosos edificios públicos que podrían haber tenido una función burocrática —no son residencias—. Una multitud tal de edificios públicos, aparte de los palacios, es un indicador de una mayor actividad burocrática.
”Por supuesto, las burocracias pueden pervertirse y convertirse en sistemas más nepotistas y transaccionales. Pero creo que la burocracia es necesaria en una democracia porque hay que recaudar impuestos, y también se necesita cierto tipo de mano de obra para construir infraestructuras, garantizar la seguridad y organizar la sociedad".
Este artículo apareció originalmente en Knowable en español, una publicación sin ánimo de lucro dedicada a poner el conocimiento científico al alcance de todos. Suscríbase al boletín de Knowable en español.