
Un jaguar fue registrado en la Sierra del Merendón, en Honduras, por primera vez en una década, según informó la organización Panthera. El felino fue captado por una cámara trampa el 6 de febrero a unos 2.200 metros sobre el nivel del mar, una altitud que la organización describió como la más alta documentada para la especie en el país.
De acuerdo con la organización, se trata de un macho adulto que fue fotografiado en un bosque nuboso de esa cadena montañosa. La organización indicó que los jaguares suelen encontrarse por debajo de los 1.000 metros de altitud, por lo que este tipo de registros son poco frecuentes.
Según Smithsonian Magazine, el avistamiento representa una señal positiva para la conservación de la especie y para los esfuerzos de protección de corredores biológicos en la región. El medio reportó que la última vez que un jaguar fue observado en la Sierra del Merendón fue en 2016.
Scientific American informó que las imágenes muestran a un ejemplar conocido como “jaguar de las nubes”, término utilizado para referirse a los jaguares que habitan en zonas de gran altitud. El medio añadió que la Sierra del Merendón funciona como un corredor de conectividad entre poblaciones de jaguares de Honduras y Guatemala.
La cordillera forma parte del Corredor del Jaguar, una red de hábitats conectados que se extiende desde México hasta Argentina. Franklin Castañeda, director de Panthera en Honduras, afirmó a la organización que el ejemplar fotografiado sería un animal en desplazamiento entre distintas poblaciones y no un residente permanente del área.
Smithsonian Magazine reportó que, tras el registro realizado en 2016, Panthera y sus socios impulsaron la creación de un corredor biológico protegido entre Honduras y Guatemala. El medio señaló que el nuevo registro es considerado por la organización como una evidencia de los resultados de esas acciones.
Entre las medidas aplicadas en la zona figuran patrullajes contra la caza furtiva, la reintroducción de especies presa y la protección del corredor biológico. La organización también informó que ha utilizado sistemas de monitoreo acústico y tecnologías de seguimiento para detectar actividades ilegales en el área.
La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) clasifica al jaguar como una especie “casi amenazada”. Smithsonian Magazine indicó que la población adulta de la especie se redujo entre un 20% y un 25% en las últimas tres generaciones y que la pérdida y fragmentación del hábitat figuran entre sus principales amenazas.
Panthera agregó que los jaguares han perdido cerca de la mitad de su distribución histórica y destacó la importancia de mantener conectados los hábitats para facilitar el desplazamiento de los animales y conservar la diversidad genética de las poblaciones.
