
Una investigación de la Universidad de Harvard concluyó que realizar entre 90 y 120 minutos de entrenamiento de fuerza por semana se asocia con una reducción significativa del riesgo de muerte prematura. El hallazgo surge tras un seguimiento de 30 años a más de 147.000 personas.
El estudio se publicó en la revista científica British Journal of Sports Medicine. Los investigadores determinaron que ese rango semanal de musculación se relaciona con una disminución promedio del 13% en el riesgo de muerte por cualquier causa.
El beneficio aumenta cuando el entrenamiento de fuerza se combina con actividad aeróbica. En esos casos, la reducción del riesgo de muerte puede alcanzar hasta un 58%.
El tiempo ideal de musculación según Harvard
Los científicos analizaron información de tres grandes grupos: el Health Professionals Follow-up Study entre 1992 y 2022, el Nurses’ Health Study entre 2002 y 2021 y el Nurses’ Health Study II entre 2003 y 2021.
En total participaron 147.374 personas. Cada dos años respondieron cuestionarios sobre el tiempo dedicado semanalmente al entrenamiento de fuerza y a los ejercicios aeróbicos.
Las actividades aeróbicas incluyeron caminata rápida, carrera, trote, natación, ciclismo, tenis, squash, trabajos físicos al aire libre y subir escaleras.
El entrenamiento de fuerza contempló ejercicios con pesas y movimientos con el peso corporal. Entre ellos figuraron flexiones, sentadillas y rutinas de musculación.
Más tiempo no significó más beneficios
Los investigadores encontraron que las mayores reducciones en el riesgo de muerte aparecieron entre quienes realizaron 90 a 119 minutos semanales de entrenamiento de fuerza.
Tras ajustar distintos factores que podían influir en los resultados, observaron que ese nivel de ejercicio se asoció con un riesgo 13% menor de muerte por cualquier causa.
El análisis también mostró que no existieron beneficios adicionales en la reducción del riesgo de muerte cuando la práctica superó los 120 minutos por semana.
Menor riesgo cardiovascular y neurológico
Los resultados revelaron asociaciones específicas con distintas causas de fallecimiento.
Las personas que realizaron entre 90 y 119 minutos semanales de entrenamiento de fuerza registraron un riesgo 19% menor de muerte por enfermedades cardiovasculares.
Además, presentaron un riesgo 27% menor de muerte por enfermedades neurológicas.
Incluso quienes practicaron musculación durante períodos más cortos obtuvieron ventajas. Los participantes que realizaron entre 1 y 59 minutos semanales o entre 60 y 119 minutos reportaron un riesgo de muerte entre 7% y 11% menor.
La combinación que mostró el mejor resultado
La edad promedio de ingreso al estudio fue de 54 años.
Los investigadores observaron que quienes realizaban más entrenamiento de fuerza tendían a ser más jóvenes, tener menor peso corporal, mantener hábitos de vida más saludables y practicar más actividad aeróbica.
En relación con los ejercicios aeróbicos, los científicos señalaron que investigaciones previas ya habían demostrado su impacto sobre la reducción del riesgo de muerte. Sin embargo, pocos estudios habían explorado esa relación junto al entrenamiento de fuerza.
En esta investigación, la actividad aeróbica por sí sola se asoció con una reducción de entre 26% y 43% en el riesgo de muerte.
La mayor disminución apareció entre las personas que combinaron niveles elevados de actividad aeróbica y entrenamiento de fuerza de manera semanal. En ese grupo, la reducción del riesgo alcanzó hasta un 58%.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
