
Las excavaciones en Oplontis–Torre Annunziata, área vinculada a la antigua Pompeya, ofrecieron nuevas evidencias sobre uno de los espacios más elegantes de la residencia. El oecus, conocido como sala de la máscara teatral y del pavo, mostró murales recuperados con colores intensos y técnica refinada, según un comunicado divulgado el 24 de diciembre.
El salón, decorado en el Segundo Estilo pompeyano, presentó la imagen completa de un pavo hembra dispuesta frente al pavo ya documentado en la misma pared. También surgieron fragmentos de máscaras teatrales, entre ellos la figura de Pappus, personaje asociado a farsas populares. Estos elementos reforzaron la idea de un programa decorativo cargado de simbolismo, propio de residencias de alto nivel social.
Para el director del parque arqueológico, Gabriel Zuchtriegel, esta fase de investigación permitió aclarar dudas sobre la distribución original del oecus. Él señaló que los estudios iniciales no ofrecieron certeza sobre la disposición del salón y que los trabajos recientes aportaron información más precisa.
Nuevas salas y señales del paisaje antiguo
El reinicio de las excavaciones llevó al hallazgo de cuatro salas desconocidas, lo que elevó a 103 el total de ambientes identificados. Entre ellas destacó un cuarto absidal que pudo haber integrado un complejo termal privado. Esta pista reforzó la hipótesis de que la residencia perteneció a la alta élite romana, posiblemente asociada a Popea Sabina, segunda esposa del emperador Nerón, según recordó la revista Smithsonian.
Los arqueólogos también identificaron el rastro de un antiguo cauce estacional que siguió el trazado de la Via dei Sepolcri. Este cauce se habría formado después de la erupción de 1631, cuando la erosión afectó los depósitos generados en el año 79 d. C., lo que ofreció datos sobre la evolución del paisaje local.
Con la técnica de moldes de yeso, el equipo logró registrar la posición original de los árboles del jardín. Las impresiones mostraron un diseño ornamental alineado con la columnata del pórtico sur, similar al de otras domus de alta categoría en Pompeya. Análisis arqueobotánicos indicaron la presencia de especies como la olivera, integradas en un plan vegetal preciso.
Colores recuperados y ornamentos minuciosos
De forma paralela, equipos de conservación trabajaron en dos cubículos situados en el extremo suroeste de la villa. Funcionaron como espacios de descanso y mostraron estucos finos, mosaicos y abovedados pintados, con una paleta donde destacó el azul egipcio, pigmento poco común.
Uno de los ambientes conservó decoración del Segundo Estilo, con arquitecturas pintadas que generan efectos de profundidad. El otro respondió al Tercer Estilo, con fondos monocromáticos y motivos florales. Este último quedó con partes sin concluir, lo que sugiere que la erupción interrumpió una remodelación en curso.
El proceso de restauración, que se extendió durante un año, incluyó limpieza, retiro de material deteriorado y retoques pictóricos. El equipo afirmó que los resultados devolvieron luminosidad y matices a detalles que permanecieron ocultos durante siglos. Zuchtriegel explicó que los avances permiten comprender con mayor claridad el diseño integral de la villa y su relación con el medio natural.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
