
Un hallazgo paleontológico realizado en China amplió el conocimiento sobre la evolución de la piel en los dinosaurios. Científicos del Centro Nacional de la Investigación Científica (CNRS) y colaboradores internacionales identificaron una nueva especie de iguanodonte juvenil con espinas cutáneas huecas, una característica sin precedentes en este grupo.
La investigación se basó en un esqueleto casi completo y articulado, con piel fosilizada en un estado excepcional de conservación, fechado en hace 125 millones de años. El ejemplar procede del noreste de China y corresponde al Cretácico Inferior.
Los análisis incluyeron escaneos por rayos X y estudios histológicos de alta resolución, que permitieron observar células de la piel preservadas hasta el nivel de sus núcleos. Los resultados mostraron espinas cilíndricas, huecas y de origen cutáneo, distribuidas en amplias zonas del cuerpo.
La nueva especie recibió el nombre de Haolong dongi, en reconocimiento al paleontólogo chino Dong Zhiming, figura clave en el estudio de los dinosaurios en Asia. El animal era herbívoro y vivía bajo la presión de pequeños dinosaurios carnívoros.
Según los investigadores, las espinas cumplían una función defensiva, comparable a la de los puercoespines actuales. También se analizan posibles roles secundarios relacionados con la termorregulación o la percepción sensorial.
El estudio señaló que no existían registros previos de estructuras cutáneas de este tipo en dinosaurios no avianos. Al tratarse de un individuo juvenil, los científicos indicaron que aún falta determinar si los adultos presentaban las mismas espinas.
Los resultados se publicaron el 6 de febrero de 2026 en la revista científica Nature Ecology & Evolution, donde se destacó el aporte del hallazgo para comprender la complejidad evolutiva de la piel en estos dinosaurios.