
Una caminata por una propiedad rural de Toolebuc, en el interior de Australia, condujo al hallazgo de un reptil marino de 7 metros que vivió hace 100 millones de años.
Cassandra Prince, residente de la zona, encontró un pequeño hueso en el suelo en 2023. Lo que parecía un simple fragmento resultó ser parte de un ictiosaurio, un reptil marino que dominó los mares interiores durante la era de los dinosaurios.
LEA MÁS: Hallan el mayor reservorio de lingotes sumergido por más de 2.000 años
En 2024, un equipo de científicos inició la excavación y logró recuperar alrededor del 90% del esqueleto. El sitio ABC News Australia reportó el descubrimiento este lunes 25 de agosto.
El fósil corresponde a la especie Platypterygius australis y, según expertos, representa el esqueleto más completo de su tipo localizado hasta ahora en el país.
Entre las estructuras recuperadas destacan una columna vertebral completa, aletas delanteras y traseras, una aleta caudal parcial, el cráneo y el tronco. El espécimen fue donado al Museo Era de los Dinosaurios, en Winton, donde se prepara para su exposición al público en 2026.
Los ictiosaurios no pertenecen al grupo de los dinosaurios. Son reptiles marinos que se parecían a los delfines modernos y habitaron mares interiores conectados al océano por canales angostos.
Prince solicitó permiso al dueño del terreno, Sam Daniels, para realizar una exploración más profunda. Junto a su familia, colaboró en las excavaciones dirigidas por especialistas.
Importancia científica del hallazgo
En el estado de Queensland se habían localizado fósiles incompletos de esta especie, en su mayoría limitados a cráneos o partes aisladas.
Espen Knutsen, científico del Museo Tropical de Queensland, explicó que este fósil permite analizar con precisión las proporciones corporales del animal. Además, si se logra determinar la edad del espécimen, se obtendría información sobre cómo evolucionó su forma corporal y cómo se desplazaba en su entorno.
Knutsen señaló que el contenido estomacal podría revelar detalles de la dieta de estos reptiles en la región australiana.
El ejemplar representa una oportunidad valiosa para comprender mejor la ecología marina del pasado y el comportamiento de estos antiguos depredadores.
LEA MÁS: Cráneo de 300 mil años cambiaría la historia: no era de un humano ni de un neandertal
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.