
Un cementerio en Nueva York esconde bajo tierra una de las mayores concentraciones de abejas registradas. El hallazgo replantea cómo sobreviven estos insectos en entornos urbanos.
El Cementerio East Lawn, en Ithaca, Nueva York, alberga bajo su superficie una población estimada de 5,5 millones de abejas de la especie Andrena regularis. El dato surge de un estudio de la Universidad Cornell, publicado el lunes 13 en la revista Apidologie.
La magnitud sorprende por el tipo de insecto. Se trata de una especie solitaria, que no forma colmenas. Cada individuo construye su propio nido subterráneo. A pesar de esto, alcanzó una densidad inusual en un área de cerca de 6.000 m².
El entomólogo Bryan Danforth señaló que las estimaciones previas llegaban a cientos de miles. Indicó que nunca imaginó cifras en millones, según declaraciones a Scientific American.
La investigación se basó en observaciones de campo y en el uso de trampas de emergencia. Estas capturan insectos al salir del suelo. Durante seis semanas en 2023, el equipo recolectó 3.251 ejemplares de 16 especies. La mayoría correspondió a A. regularis.
Con esos datos, los científicos calcularon una población total de entre 3 millones y 8 millones de abejas. El promedio fue de 5,5 millones. Esa cifra equivale a más de 200 colmenas melíferas en menos de una hectárea.
Una especie poco estudiada
Pese a su abundancia, la Andrena regularis tiene escasa documentación científica. El estudiante Steve Hoge encontró como principal referencia un estudio de 1978.
Esta abeja presenta rasgos específicos. Hiberna en etapa adulta. Emerge a inicios de primavera. Su ciclo coincide con la floración de árboles frutales, como los manzanos.
Esa sincronía la convierte en una polinizadora eficiente. Los investigadores destacan su valor para cultivos de alto valor económico. También señalan que las abejas que anidan en el suelo suelen pasar desapercibidas.
Un ecosistema oculto bajo lápidas
El cementerio ofrece condiciones ideales para estas abejas. El suelo poco alterado, la ausencia de pesticidas y la estabilidad favorecen su desarrollo.
En East Lawn se suma un factor clave. El terreno es arenoso, lo que facilita la excavación. Además, la cercanía con huertos de Cornell garantiza alimento en primavera.
Registros históricos ubican a esta especie en el sitio desde inicios del siglo XX. Esto sugiere que la agregación se formó durante décadas.
El estudio también resalta el papel de los cementerios como refugios ecológicos. En zonas urbanas, funcionan como espacios de biodiversidad.
En este lugar se observaron venados, zorros, halcones y aves migratorias. La presencia de estas especies refleja un equilibrio poco común en áreas intervenidas.
Los científicos advierten sobre la importancia de conservar estos espacios. Indican que una intervención como la pavimentación podría eliminar millones de abejas de forma inmediata.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
