
Los métodos de cocción modifican de forma directa el valor nutricional de alimentos como el tomate y la zanahoria. Un estudio de la Universidad de Sevilla evidenció que técnicas como la freidora de aire, el horno y el microondas alteran la disponibilidad de compuestos clave para la salud.
La investigación analizó la biodisponibilidad de carotenoides tras la digestión. Estos compuestos son esenciales. Algunos, como el α-caroteno y el β-caroteno, funcionan como precursores de la vitamina A. Este nutriente resulta clave para la visión, el sistema inmunológico y la piel.
El estudio se publicó en febrero en la revista Food Chemistry. Los resultados mostraron que la cantidad de carotenoides disponibles varía según el método de cocción.
Cambios según el tipo de cocción
En el caso de la zanahoria, el horno generó el mayor aumento. La biodisponibilidad de carotenoides creció hasta nueve veces frente al alimento crudo.
Para el tomate, la freidora de aire mostró resultados destacados. La cocción a 190 °C durante 10 minutos elevó la disponibilidad de estos compuestos. Sin embargo, el cambio no presentó diferencias relevantes frente al horno a 180 °C durante 20 minutos.
El análisis también determinó que los carotenoides precursores de vitamina A aumentaron de forma significativa en el tomate. El α-caroteno creció entre 26 y 38 veces. El β-caroteno subió entre 46 y 71 veces en comparación con zanahorias crudas.
Estos datos evidencian que cocinar los alimentos influye en la absorción de nutrientes. También plantea su uso como estrategia ante la deficiencia de vitamina A, uno de los problemas nutricionales más graves a nivel mundial.
Otros compuestos bajo estudio
Los científicos también observaron carotenoides incoloros como el fitoeno y el fitoflueno. Estos están presentes en tomate y zanahoria. Su interés radica en funciones como la protección de la piel ante la radiación ultravioleta.
¿Es más sostenible usar freidora de aire?
El estudio incluyó el consumo energético de cada método. En este punto, el microondas destacó en la preparación de zanahorias. Este equipo redujo el uso de electricidad en 96% frente al horno convencional.
Para el tomate, la freidora de aire mostró eficiencia. Este electrodoméstico redujo el consumo energético en 80% en comparación con el horno.
Los resultados indican que no existe un único método superior. La elección depende del alimento y del objetivo nutricional o energético.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
