
A 200 kilómetros al sur del círculo polar ártico, una mina canadiense realizó uno de sus últimos grandes descubrimientos antes del cierre definitivo: un diamante amarillo de 158,20 quilates formado hace más de 2.000 millones de años.
La piedra fue encontrada en Diavik, una mina operada por Río Tinto en los Territorios del Noroeste de Canadá, región conocida por sus temperaturas extremas y por albergar algunos de los diamantes más valiosos del país. Meses después del hallazgo, la compañía anunció el fin de la producción en el yacimiento tras 23 años de operaciones y más de 150 millones de quilates extraídos.
La empresa confirmó que se trata de uno de los cinco diamantes amarillos de más de 100 quilates descubiertos en toda la historia de Diavik. La mina abrió en 2003 y concentró su producción en diamantes blancos de calidad gema. Menos del 1% de las piedras recuperadas correspondieron a diamantes amarillos.
Río Tinto describió la piedra como una rareza geológica. Matt Breen, director de operaciones de Diavik, afirmó que el hallazgo representa “un milagro de la naturaleza” surgido en uno de los entornos mineros más complejos del planeta.
Los diamantes amarillos se forman en el manto terrestre bajo temperaturas superiores a los 1.000 °C y presiones extremas. Su color aparece cuando átomos de nitrógeno quedan atrapados en la estructura cristalina durante el proceso de formación. Esa alteración absorbe parte de la luz azul y permite que el tono amarillo se haga visible.
El Instituto Gemológico de América (GIA, por sus siglas en inglés) señala que los diamantes amarillos intensos son especialmente poco comunes. Solo uno de cada 10.000 quilates extraídos corresponde a un diamante natural de color “fancy”, categoría que agrupa piedras con tonalidades intensas y poco frecuentes. Dentro de ese grupo, los amarillos representan cerca del 60%.
Aunque son los diamantes de color más abundantes dentro del mercado especializado, siguen siendo excepcionales en términos geológicos. La intensidad del color depende de cómo se distribuyen los átomos de nitrógeno dentro del cristal: cuando están aislados, producen tonos amarillos más vivos y valiosos; cuando se agrupan, generan colores más pálidos.
Canadá no suele aparecer entre los principales productores mundiales de diamantes amarillos. Históricamente, Sudáfrica y Australia dominaron ese segmento. La mina Ellendale, en Australia Occidental, llegó a producir más de la mitad de los diamantes amarillos intensos del mundo antes de cerrar en 2015.
Diavik, sin embargo, logró posicionarse como una fuente ocasional de piedras excepcionales. En 2022, otra mina canadiense de la región, Ekati, produjo un diamante Fancy Vivid Yellow de 71 quilates.
La historia de Diavik también estuvo marcada por las condiciones extremas del Ártico. El yacimiento fue descubierto en 1991 bajo el lago Lac de Gras y obligó a desarrollar infraestructura minera en una de las zonas más aisladas de Canadá. La operación combinó minería a cielo abierto y subterránea, además de sistemas híbridos de energía eólica, diésel y solar para reducir el consumo de combustibles fósiles en una red eléctrica inexistente.
Río Tinto confirmó en marzo que la mina agotó sus reservas económicamente viables. Aunque la extracción terminó, las labores de cierre y restauración ambiental continuarán hasta 2029.
El diamante amarillo ahora seguirá un proceso de corte, pulido y comercialización a través de la red internacional de clientes de la compañía. Su valor final dependerá del tamaño que conserve tras el tallado, la pureza interna y la intensidad exacta del color.
