
El aumento de la obesidad asociado a dietas altas en grasa impulsa la búsqueda de estrategias nutricionales que ayuden a prevenir sus efectos. En ese contexto, un estudio publicado en Frontiers in Nutrition analizó cómo el té verde matcha influye en procesos metabólicos relacionados con esta condición.
El trabajo se centró en entender cómo esta bebida actúa sobre el llamado eje intestino-hígado, un sistema de comunicación entre la microbiota intestinal y el hígado que regula funciones clave del metabolismo.
El matcha es un tipo de té verde en polvo que se obtiene de la planta Camellia sinensis. A diferencia del té tradicional, permite consumir tanto los componentes solubles como los insolubles de la hoja, lo que aumenta su contenido de compuestos como polifenoles, aminoácidos y cafeína.
Para estudiar sus efectos, los investigadores trabajaron con ratones alimentados durante ocho semanas con distintas dietas: una normal, otra alta en grasa y versiones de ambas suplementadas con 1% de matcha.
Los resultados mostraron que los animales con dieta alta en grasa que recibieron matcha presentaron menor desarrollo de obesidad. También registraron menos acumulación de lípidos y una reducción de la esteatosis hepática, que corresponde a la acumulación de grasa en el hígado.
El estudio describe que estos cambios están asociados con modificaciones en el intestino. Restauró alteraciones en la composición de la microbiota intestinal, es decir, el conjunto de microorganismos que habitan el sistema digestivo.
Además, se observaron cambios en el perfil de los ácidos biliares, compuestos producidos por el hígado que ayudan a digerir grasas y que también participan en la regulación del metabolismo.
La investigación también analizó la expresión de genes en el hígado. Los resultados indican que el consumo de matcha influyó en múltiples rutas metabólicas relacionadas con el manejo de la glucosa, los lípidos y los ácidos biliares.
En conjunto, los datos muestran que el efecto no se limita a un solo órgano. Su acción ocurre a través de la interacción entre el intestino y el hígado, donde los cambios en bacterias intestinales y metabolitos se vinculan con la regulación del metabolismo del organismo.
El estudio, al realizarse en un modelo animal, permite observar procesos biológicos de forma controlada. Sus resultados describen los mecanismos asociados al consumo de matcha en este contexto experimental.
