
El martes 17 de febrero de 2026, el cielo ofrecerá uno de los fenómenos astronómicos más llamativos del calendario: un eclipse anular de Sol. En este tipo de eclipse, la Luna se interpone entre la Tierra y el Sol, pero no lo cubre por completo. El resultado es un aro luminoso alrededor del disco lunar, conocido popularmente como “anillo de fuego”.
Según información de la NASA, el eclipse anular será visible principalmente en la Antártida. En amplias zonas del hemisferio sur, el fenómeno solo se apreciará de forma parcial.
Para Costa Rica y el resto de Centroamérica no habrá eclipse. El evento no será visible desde ningún punto del país, de acuerdo con los cálculos astronómicos de Time and Date.
¿Cuándo ocurre el eclipse?
El eclipse tendrá una duración total de 271 minutos a escala global. Los horarios se calculan en tiempo universal coordinado (UTC) y corresponden a distintos puntos del planeta.
- Inicio del eclipse parcial: 9:56 a. m. UTC
- Inicio de la fase anular: 11:42 a. m. UTC
- Máximo del eclipse: 12:12 p. m. UTC
- Fin de la fase anular: 12:41 p. m. UTC
- Fin del eclipse parcial: 2:27 p. m. UTC
¿Dónde sí se podrá observar?
El “anillo de fuego” solo será visible desde regiones remotas de la Antártida y del océano Austral. De acuerdo con EarthSky, la franja de anularidad cruzará zonas donde apenas existen asentamientos humanos permanentes.
Algunas estaciones científicas en la Antártida estarán dentro o cerca del recorrido del eclipse. Entre ellas se encuentran Concordia, una base franco-italiana, y Mirny, operada por Rusia. En estas ubicaciones, el Sol estará bajo en el horizonte y la duración del anillo luminoso será de poco más de dos minutos.
Fuera de esa franja, el eclipse se verá como parcial en:
- El extremo sur de América del Sur, especialmente en Chile y Argentina.
- Regiones del sur de África, como Sudáfrica, Namibia y Botswana.
- Zonas del océano Pacífico, Atlántico e Índico.
En estos lugares, el Sol parecerá tener un “mordisco”, pero nunca desaparecerá por completo.
Un fenómeno poco accesible
Según estimaciones de Time and Date, unas 176 millones de personas podrán ver al menos una parte del eclipse. Eso equivale a apenas el 2,17 % de la población mundial. Solo una fracción mínima observará una cobertura significativa del disco solar.
Esta limitación geográfica convierte al eclipse del 17 de febrero en un evento mayoritariamente científico y simbólico. La mayoría de las observaciones directas se realizarán desde estaciones de investigación o mediante transmisiones en línea.
Un eclipse que no viene solo
Los eclipses solares y lunares ocurren en temporadas. Un eclipse solar suele presentarse unas dos semanas antes o después de un eclipse lunar. En algunos años, el ciclo incluye dos eclipses seguidos y, en otros, hasta tres.
En 2026 habrá un segundo eclipse solar el 12 de agosto. Ese sí será total y podrá observarse desde regiones del Ártico, Groenlandia, Islandia y España, con visibilidad parcial en amplias zonas de Europa occidental y América del Norte.