
La misión Smile, desarrollada por Europa y China, tiene fecha definida. El lanzamiento se programó para el martes 19 de mayo de 2026 a las 5:52 CEST, 4:52 BST y 12:52 a.m. hora local. El despegue será a bordo de un cohete Vega-C desde la Guayana Francesa.
La fecha original cambió por precaución. Se detectó un problema técnico en la línea de producción de un componente del Vega-C. Las autoridades indicaron que tanto la nave como el cohete se mantienen estables y seguros. Tras una investigación, los socios acordaron la nueva fecha.
La misión Smile surge de la colaboración entre la Agencia Espacial Europea (ESA) y la Academia China de Ciencias (CAS). Su objetivo es estudiar la respuesta de la Tierra ante flujos de partículas y ráfagas de radiación del Sol.
Para lograrlo, la nave utilizará una cámara de rayos X. Este instrumento permitirá observar por primera vez el campo magnético terrestre en rayos X. También contará con una cámara ultravioleta que registrará las auroras boreales durante 45 horas continuas.
Los preparativos avanzan en el Puerto Espacial Europeo. En marzo, el equipo repostó la nave. Luego la integró con el adaptador del cohete. Después la colocó dentro de la cofia.
Durante el lanzamiento, las cuatro etapas del Vega-C se separarán en secuencia. La nave se liberará tras 57 minutos. Los paneles solares se desplegarán a los 63 minutos. Este paso confirmará el éxito de la misión.
El lanzamiento ubicará a Smile en órbita terrestre baja. Desde ahí, la nave se dirigirá a su órbita final. Esta tendrá forma elíptica. Alcanzará hasta 121.000 km sobre el Polo Norte para recolectar datos. Luego descenderá a 5.000 km sobre el Polo Sur para transmitir información a estaciones terrestres.
La misión forma parte del programa Cosmic Vision de la ESA. Busca responder cómo funciona el Sistema Solar. Smile estudiará el viento solar y su impacto en la magnetosfera. También aportará datos sobre tormentas solares y clima espacial.
El cohete Vega-C tiene capacidad para lanzar cargas de hasta 2.300 kg. Mide 35 metros y pesa 210 toneladas en plataforma. Utiliza tres etapas de combustible sólido. Una cuarta etapa de combustible líquido permite ubicar satélites con precisión en su órbita.