
Un equipo de investigadores resolvió un enigma histórico que persistía desde finales del siglo XVIII en la villa de I Casoni, ubicada en Montopoli di Sabina, Italia. El hallazgo de un antiguo acueducto y una compleja red de túneles subterráneos explicó cómo se abastecía de agua la propiedad y confirmó referencias académicas citadas durante más de 200 años.
La investigación estuvo a cargo de la Soprintendenza Archeologia, Belle Arti e Paesaggio para el área metropolitana de Roma y la provincia de Rieti. El trabajo contó con el apoyo del Grupo Espeleológico-Arqueológico Vespertilio. La tecnología LiDAR permitió crear un mapa tridimensional del sistema y entender su conexión con estructuras visibles en la superficie.
Desde 1790, autores como Sperandio, Marocco, Guattani y Nardi mencionaron la posible existencia de un acueducto y de la Fuente Varrone. Arqueólogos posteriores como Lugli retomaron esas referencias. La ubicación exacta y el funcionamiento del sistema permanecían sin aclarar. La identificación reciente permitió reconstruir el método de abastecimiento hídrico de la villa.
I Casoni se construyó durante la República Romana y se organizó en dos terrazas. La inferior albergó jardines, un ninfeo y una piscina circular. La superior concentró el núcleo residencial, con criptopórtico, cubículos y el tablinum. Nuevos levantamientos de campo y técnicas avanzadas condujeron a la localización del acueducto y de las nacientes originales.
El sistema incluyó túneles excavados a unos 300 metros de la villa. La obra aprovechó el conglomerado natural del terreno. El agua de las nacientes llegó a una cisterna que también funcionó como tanque de decantación. En ese punto, las impurezas se depositaron antes de la distribución hacia baños, fuentes ornamentales y áreas domésticas.
El análisis arquitectónico y de materiales indicó que el complejo pudo ser anterior a la romanización de la Sabina. Esta evidencia sugirió un vínculo con un asentamiento sabino más antiguo. Los datos obtenidos durante la exploración espeleológica reforzaron esa hipótesis y renovaron el interés por el desarrollo tecnológico de estos pueblos.
La arqueóloga Nadia Fagiani, de la Superintendencia, coordinó el estudio y destacó el valor del hallazgo para comprender el sistema hidráulico de una de las villas más relevantes de la región. En el proyecto también participaron especialistas como Giorgio Pintus, Fabrizio Marincola, Riccardo Bertoldi, Vincenzo Ridolfi, Giulia Petroni, Maria Piro, Arianna Armeni y Paola Massardi.
La cooperación entre instituciones de patrimonio, equipos especializados y la comunidad local resultó clave para el avance de la investigación. Los resultados ampliaron el conocimiento sobre la historia, la ingeniería y la organización social de los antiguos asentamientos de la Sabina.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
