
Las primeras cuevas de murciélagos del Cerrado brasileño salieron a la luz en los estados de Tocantins y Goiás. Las cavernas albergan colonias que superan los 157.000 murciélagos e incluyen especies en peligro de extinción en el país.
El hallazgo lo realizaron investigadores del Centro Nacional de Investigación y Conservación de Cavernas (ICMBio/Cecav) en conjunto con la organización Bat Conservation International. El descubrimiento marcó un precedente en este bioma, donde no se habían documentado cuevas con concentraciones tan masivas.
Colonias masivas
En Tocantins, los especialistas identificaron dos sitios clasificados como cuevas de murciélagos: las cavernas Boa Esperança y Casa de Pedra.
En Boa Esperança registraron una colonia de cerca de 10.000 individuos. Allí detectaron las especies Phyllostomus hastatus, Anoura geoffroyi y Pteronotus rubiginosus.
La caverna Casa de Pedra concentró más de 157.000 murciélagos. Esta cifra la ubicó entre las mayores colonias registradas en Brasil. En el sitio encontraron Pteronotus rubiginosus, Anoura geoffroyi y ejemplares de Natalus macrourus, especie catalogada en peligro de extinción en el país.
En Goiás, la Gruta do Jacaré presentó otra cueva de murciélagos con más de 20.000 animales. El lugar también alberga especies amenazadas.
Cavernas raras y ecosistemas frágiles
Algunas de estas cavernas poseen características de hot caves. Se trata de espacios con entradas pequeñas, escasa circulación de aire y alta densidad de murciélagos.
Estos ambientes mantienen temperaturas constantes entre 28 y 40 °C durante todo el año. La humedad relativa supera el 90%. En Brasil existen menos de 20 hot caves. Los especialistas las consideran ecosistemas raros y extremadamente frágiles.
Según datos del ICMBio/Cecav, cerca del 45% de los murciélagos registrados en Brasil utilizan cavernas como refugio. La conservación de estos espacios resulta clave para proteger a las especies.
Valor ecológico y económico
Las colonias se identificaron en el marco del Plan de Acción Nacional para la Conservación del Patrimonio Espeleológico Brasileño (PAN Cavernas do Brasil), bajo gestión del ICMBio/Cecav.
El biólogo Enrico Bernard, articulador de la acción, señaló que el hallazgo de poblaciones tan numerosas, incluidas especies amenazadas, posee alto valor para la conservación. Añadió que la protección de estos refugios beneficia también a las comunidades cercanas.
Indicó que los murciélagos consumen cientos de toneladas de insectos al año. Esta función contribuye a reducir el uso de defensivos agrícolas y genera ahorro para productores rurales.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
